lunes, 25 de febrero de 2013

LA ELECCIÓN Y LA PREDESTINACIÓN. Ef. 1:4,5 Según nos escogió en él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de él, en amor habiéndonos predestinado para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo, según el puro afecto de su voluntad.


LA ELECCIÓN. La elección de Dios de los que creen en Cristo es una doctrina importante para el Apóstol Pablo (véanse Ro 8:29-33; 9:6-26; 11:5, 7,28; Col 3:12; 1 Ts 1:4; 2 Ts 2-13; Tít. 1:1La elección se refiere a la elección de Dios en Cristo de un pueblo para que sea santo y sin mancha a sus ojos (2 Ts 2:13). Pablo ve esa elección como una expresión del mor de Dios cuando Dios recibe como suyos a todos los que reciben a su hijo, Jesucristo (Jn 1:12). La doctrina de la elección abarca las verdades sig.

(1) La elección es cristocentrica, es decir, la elección de los seres humanos ocurre solo en unión con Jesucristo, “nos escogió en el” (Ef. 1:4), Cristo es el primero de todos los elegidos de Dios. Con respecto a Jesús Dios declara: “Este es mi siervo a quien he escogido” (Mt 12:18; Is 42:1;6; 1Pe 2:4). Cristo, escogido, es el fundamento de la elección. Solo en unión con Cristo los creyentes se cuentan entre los elegidos (Ef. 1:4-6-7, 9-10, 12-13). Nadie es elegido separado de la unión con Cristo por la fe.

(2) La elección es en el: “En el tenemos la redención mediante su sangre” (Ef. 1-7). Dios tuvo el propósito antes de la creación (1:4) de formar un pueblo por la muerte redentora de Cristo en la cruz. Por eso la elección se basa en la muerte expiatoria de Cristo para salvar de los pecados (Hch 20:28; Ro 3:24-26).

(3) La elección en Cristo es primordialmente colectiva, es decir, la elección de un pueblo (Ef. 1:4-5, 7,9). Se les llama a los elegidos el “cuerpo de Cristo” (4:12), “mi Iglesia” (Mt 16:18), “pueblo que pertenece a Dios” (1Pe 2:9) y la “novia” de Cristo (Ap. 19:7). Por lo tanto, la elección es colectiva y comprende a las personas solo en la medida que se identifican y asocian con el cuerpo de Cristo, la verdadera Iglesia (Ef. 1:22-23).

(4) La elección para salvación y santidad del cuerpo de Cristo siempre es segura. Pero la certidumbre de la elección de las personas sigue condicionada a la fe viva y personal en Jesucristo y a la perseverancia en unión con el. Pablo demuestra esto como sigue:
a) El eterno propósito de Dios para la Iglesia es que los creyentes sean “santos y sin mancha delante de el” (Ef. 1:4) Eso se refiere al perdón de los pecados (1:7) y a la santificación y santidad de la Iglesia. El Espíritu Santo conduce al pueblo elegido de Dios hacia la santificación y la santidad (véanse Ro 8:14; Ga 5:16-25). El Apóstol insiste en el énfasis de este importante plan de Dios (véanse Ef. 2:10; 3:14-19; 4:1-3,13-24; 5:1-18).
b) El cumplimiento de este plan para la Iglesia colectiva es seguro: Cristo quiere “presentársela a si mismo como una Iglesia radiante… santa e intachable” (Ef. 5:27).
c) El cumplimiento de este plan para los creyentes es condicional. Cristo los presentara “santos y sin mancha delante de el” (Ef. 1:4) solo si continúan en la fe. Pablo declara que Cristo va a “presentarlo santos, intachables e irreprochable delante de el… con tal de que se mantengan firmes en la fe, bien cimentados y estables, sin abandonar la esperanza que ofrece el evangelio” (Col 1:22-23).

(5) La elección para salvación en Cristo se ofrece a todos (Jn 3:16-17; 1Ti 2:4-6; Tít. 2:11; Heb 2:9) y llega a ser un realidad para las personas en particular según su arrepentimiento y fe cuando aceptan el don de salvación de Dios en Cristo (Ef. 2:8; 3:17; cf. Hch 20:21; Ro 1:16; 4:16). Por la fe, el Espíritu Santo incorpora al creyente al cuerpo elegido de Cristo (La Iglesia) (1Co, 12:13), con lo cual llega a ser uno de los elegidos. Así Dios y los seres humanos toman una decisión en la elección (véanse Ro 8:29; 2Pe 1:1-11).

LA PREDESTINACIÓN. La predestinación significa “decidir de antemano”, y se aplica a los planes de Dios incluidos en la elección. Mediante la elección Dios escoge”en Cristo” a un pueblo (la verdadera Iglesia) para si. La predestinación comprende lo que le sucederá al pueblo de Dios (todos los genuinos creyentes en Cristo).
(1) Dios predestina a sus elegidos para que sean:
a) Llamados (Ro 8:30);
b) Justificados (Ro 3:24; 8:30);
c) glorificados (Ro 8:30);
d) conformes a la imagen de su hijo (Ro 8:29);
e) santos y sin mancha (Ef. 1:4);
f) adoptados como hijos suyos (1:5);
g) redimidos (1:7);
h) destinatarios de una herencia (1:14);
i) para alabanza de su gloria(Ef. 1:12; 1Pe. 2:9);
j) destinatarios del Espíritu Santo (Ef. 1:13; Ga. 3:14);
k) creados para hacer buenas obras (Ef. 2:10).
(2) La predestinación, como la elección, se refiere al cuerpo colectivo de Cristo (i.e., la verdadera Iglesia espiritual), e incluye a las personas solo en asociación con ese cuerpo mediante una fe viva en Jesucristo (Ef. 1:5, 7,13; cf. Hch. 2:38-41; 16:31).

RESUMEN. Con respecto a la elección y la predestinación, se pudiera emplear la analogía de una gran nave rumbo al cielo. Dios escoge la nave (la Iglesia) para que sea su embarcación personal. Cristo es el capitán y el piloto de esa nave. Todos los que desean formar parte de esa nave elegida y de su capitán pueden hacerlo mediante la fe viva en Cristo, por la cual pueden abordarla. Mientras están en la nave, en compañía del capitán, están entre los elegidos, si optan por abandonar la nave y al capitán, dejan de ser parte de los elegidos. La elección siempre es solo en unión con su capitán y su nave. La predestinación tiene que ver con el destino de la nave y con lo que Dios ha preparado para los que permanecen en ella. Dios invita a todo el mundo a subir, mediante la fe en Jesucristo, a la nave elegida.

miércoles, 23 de enero de 2013

CAPACITACIÓN BASADA EN LA IGLESIA LOCAL Por Daniel Sherman.


I. ALGUNOS PROBLEMAS HISTÓRICOS DE LA IGLESIA EVANGÉLICA.

Si la Iglesia local va a preparar obreros con visión misionera, todo tiene que comenzar con lideres que ponen el ejemplo para los de su congregación.

A. uno de los problemas principales que amenaza a la Iglesia evangélica hoy es un liderazgo que sabe mucho, pero no lo sabe aplicar a la vida diaria. No es suficiente explicar a la congregación lo que la Biblia dice…los lideres necesitan vivirlo delante de su congregación como un estilo de vida, y luego invitar a ellos a unirse en equipo y vivirlo también. Pablo no dijo, Haz lo que digo, no lo que yo hago. El declaro, “Por tanto, os ruego que me imitéis “(I Corintios 4:16). Hebreos 13:7 dice, “Acordaos de vuestros pastores, que os hablaron la palabra de Dios; considerad cual haya sido el resultado de su conducta, e imitad su fe.” Desafortunadamente, muchas veces los líderes explican claramente lo que la congregación debe hacer, pero no demuestran como  hacerlo con su propia vida.

B. Un segundo problema ha sido que el liderazgo en la Iglesia tiende a hacer la obra de ministerio por su congregación, en vez de capacitar a la congregación para que cada uno lo lleve a cabo, colaborando todos juntos en forma de equipo. Efesios 4:11-12 dice claramente que Dios ha escogido a algunos para capacitar a los demás, para que todos juntos hagan la obra de ministerio. La Iglesia evangélica ha creado un clero profesional exclusivo, gracias a un sistema de educación teológica basado en el sistema de educación secular. Es interesante que Jesús no vio con urgencia ayudar a sus discípulos a sacar títulos o a establecer un instituto bíblico…pero si considero con urgencia lo siguiente.

Vivir un principio bíblico.
          Enseñar el principio claramente
                    Demostrar como aplicar el principio
                              Involucrar a ellos a vivir el principio
                                        Animarlos a seguir viviéndolo
                                                  Ayudarles a reproducir todo eso en otros.

C. Otro problema ha sido que los líderes han puesto mucho énfasis en tener muchas actividades en la Iglesia, en vez de poner énfasis en ayudar a cada individuo a caminar en comunión diaria con Dios. Ser cristiano para muchos significa involucrarse en las actividades de la Iglesia. Es una mentalidad de religiosidad, en vez de fomentar una relación personal y dinámica con el Señor Jesucristo. Somos como Marta, afanándonos para hacer cosas por la causa de Cristo, en vez de sentarnos a los pies de Jesús como María y gozar de su presencia (Lucas 10:38-42). Hemos creado tantas actividades en las Iglesias que la gente no tiene tiempo para disfrutar de una relación intima y personal con Dios, ni con la familia, ni con los de la congregación. Las actividades han llegado a ser más importantes que las personas.

D. Un cuarto Problema es que la Iglesia ha desarrollado una tendencia de escoger a su liderazgo a base de títulos, conocimientos y habilidades. Los pasajes que explican como seleccionar el liderazgo para la Iglesia ponen el énfasis en el carácter del candidato (Tito 1 y I Timoteo 3). Seguramente hay muchos que han asumido una posición de liderazgo espiritual sin tener el carácter señalado por la Biblia. ¡Con razón hay tantas divisiones y discordias entre nosotros! El líder debe llegar a ser líder porque vive como líder.

II LA CAPACITACIÓN BASADA EN LA IGLESIA LOCAL
Entonces, ¿cómo es que la Iglesia local puede capacitar a los suyos para llevar a cabo la obra de ministerio? Tendra que tener una idea general de lo que quiere lograr. Lo que sigue son principios desarrollados por los navegantes, adaptados a las necesidades de la Iglesia local.

A. Evangelizar     (produce nuevos convertidos)
B. Establecer       (produce discípulos básicos)
C. Equipar            (Produce discípulos que ministran)
D. Desarrollar     (produce nuevo liderazgo)
E. Enviar              (produce nuevas Iglesias)
F. Multiplicar      (reproduce todo el proceso)

Si cualquiera de estos principios no existe en la vida de una Iglesia local, la Iglesia no podrá llevar a cabo efectivamente la tarea de “ir y hacer discípulos a todas las naciones”

El plan de ministerio que usas debe ser:
Bíblico – Si no es totalmente basado en la Biblia, ¿Qué estas haciendo?
Realístico – Si tú no lo has hecho personalmente ¿Cómo vas a enseñarlo a ellos?
Reproducible – Si la gente local no puede reproducirlo sin ayuda de afuera, ¿porque quieres hacerlo?

Este taller fue preparado para el primer congreso nacional de misiones (1999) Tegucigalpa, Honduras.

lunes, 7 de enero de 2013

¿Cuál debe ser la misión principal que debe definir a la iglesia local? ¿Debe ser una escuela, un centro de adoración, o un centro evangelístico?


Respuestas de diversos pastores y líderes:
Pastor Edwin Gonzales

La “Gran Comisión” de Mt 28:18-20 define cuál es la “misión principal de la iglesia”: “Id por el mundo (o mientras van por el mundo), haced (o haciendo) discípulos de todas las naciones,bautizándolos y enseñándoles a que guarden todas las cosas que yo os he mandado”. La promesa de la presencia de Cristo “hasta el fin del mundo” implica que la misión no fue sólo asignada a los reunidos durante la Ascensión del Señor, sino a los discípulos de todas las naciones y generaciones; ésos por quienes Cristo oró en Juan 17:20 que “han de creer en mí por la palabra de ellos”

De acuerdo a I Tim 3:15-16 Pablo escribió esta carta para dejar instrucciones a Timoteo sobre cómo “conducirse en la iglesia”. Tanto en esa epístola cómo en la segunda, el énfasis abrumador del apóstol es que Timoteo se dedicara a la instrucción, lectura pública, predicación,exhortación, enseñanza y aplicación de la Palabra de Dios en la iglesia

A Tito, dejado en Creta para afianzar a los discípulos en las iglesias de Creta, Pablo le instruyó sobre cómo enseñar la Palabra en diferentes contextos y a diferentes grupos en la iglesia

A las iglesias de Galacia, Pablo apeló como quien “sufre dolores de parto hasta que Cristo sea formado en vosotros” Ga 4:19. A los Corintios, les recriminó que se hubieran desviado de la “simpleza de la devoción a Cristo” 2 Co 11:3. En fin, el Nuevo Testamento es un tratado de instrucción y enseñanza a discípulos que se reunían como iglesias locales en sus comunidades. Estos discípulos, son aquéllos a quienes Dios eligió, llamó, y por quienes envió a Su Hijo al mundo

La misión de la iglesia local es hacer la Obra del Evangelio definida por la Gran Comisión y ejemplificada en el Nuevo Testamente a saber, HACER, BAUTIZAR, ENSEñAR Y REPRODUCIR discípulos hasta que Cristo vuelva por ellos. Como lo esbozan Colin Marshall y Tony Payne en su libro “The Trellis and The Vine”, los discípulos son la vid (los discípulos de Cristo), y todo lo demás (ministerios, música, actividades y programas), son sólo la verja que se coloca o remueve en favor del crecimiento de la vid.

La iglesia militante definida en la Escritura como los discípulos de Cristo en la tierra asociados en una asamblea local, no es una escuela, ni un centro de evangelismo, ni un centro de adoración sino el cuerpo de Cristo, el Templo del Dios viviente, columna y baluarte de la verdad Rom 12:5-8, I Co 12:12-13, Ef 5:17, 2 Co 3:16, I Tim 3:15-16

La iglesia es un fin en si misma, y no un medio o una herramienta para lograr algo. La iglesia es el cuerpo de Cristo, aquéllos por quienes El murió, el Pueblo del Pacto, el cumplimiento de la promesa del Padre al Hijo descrita en el Salmo 2: “pídeme y te daré los fines de la tierra por herencia”. Por tanto la misión de la iglesia es buscar a los adorares que el Padre busca que le adoren Juan 4:23-24, “hacer discípulos”, a quienes hay que enseñar a que guarden todas las cosas que Cristo ha mandado en Su Palabra, lo cual incluye buscar y hacer nuevos discípulos

Por lo tanto las reuniones, actividades, metas, programas y visión-misión de la iglesia deben estar alineados a la lectura, enseñanza, exhortación, instrucción y propagación de la Palabra de Dios la cual tal y como se exhorta en Col 3:16 “debe morar en abundancia en nuestros corazones”, de tal manera que hasta en nuestros cánticos, Psalmos e himnos espirituales, haya exhortación, instrucción, amonestación y enseñanza, mientras alabamos y adoramos a Dios el Padre, en el Poder del Espíritu, por medio de Jesucristo

Por supuesto que habrán muchas actividades relacionadas con la iglesia, adoración, evangelismo, programas, etc., pero si éstos no se alinean con la misión de hacer, entrenar y reproducir adoradores de Dios y discípulos de Cristo, las mismas se alejarán de la Gran Comisión de Mateo 28:18-20 la cual es la verdadera misión de la iglesia
Daniel Hurtado

La MISIÓN PRINCIPAL que define a la iglesia local en este mundo es la de ser testigos de la persona y de la obra del Señor Jesucristo. Se puede evidenciar el plan y propósito de Dios desde los albores de la humanidad en cuanto a su intención de salvar al género humano. (Gn. 3:15; Gn. 12:1-3; Gn. 26:4; Gn. 28:14; Sal 2:8; Is. 42:6, 49:6 , 2 Co. 5:19; Mt. 4:15-17; Ap. 5: 9, etc.).

El mismo Señor dijo ser la luz de mundo (Jn. 8:12) y endosó esta responsabilidad a la iglesia (Mt. 5:14). Todo su ministerio fue enfocado a salvar a los perdidos, aun sus propias enseñanzas revelaban el interés de su corazón (Lc. 15). La famosa Gran Comisión pone en el tapete la mayor carga que embargaba el corazón del Maestro antes de ascender a los cielos (Mt. 28:18-20; Mr. 16:15,16); Lc. 24:47,48; Jn. 20:21; Hch. 1.8).

Pablo, destaca y felicita la excelente labor evangelística y misionera de la iglesia de Tesalónica, de como habían llevado el evangelio a Macedonia y Acaya. (1 Tes. 1:8).

Pedro, luego de hablar en su primera carta de Jesucristo como la piedra principal y de nosotros como piedras vivas, dice que somos un pueblo y una nación “llamados a anunciar las virtudes de aquel que nos llamó de las tinieblas a su luz admirable” (1 Pe. 2.9).

En el libro de Apocalipsis Dios usa al “candelero” como símil de la iglesia, para destacar su función principal: ILUMINAR (Ap. 1:20).

La iglesia lleva adelante el plan maestro diseñado por el creador, compartiendo el evangelio y dándoles a los hombres la oportunidad de responder a la oferta de salvación y de ser discípulos de Cristo.
Tony Segar

Bien lo establece la Confesión de fe de Westminster cuando responde al propósito de la vida del hombre diciendo: conocer a Dios y glorificarle por siempre.

Desde la eternidad el blanco de Dios fue elegir a un pueblo propio para que fuese “para alabanza de su gloria…” (Ef. 1.12). De ahí que la adoración fue estampada en la creación cuando Dios circunscribió al hombre a un horario de 6 días de trabajo y uno de reposo el cual, según se explica en Éxodo 20, es un día santificado: de santa convocación.

El llamado de Dios a su pueblo Israel fue un reclutamiento al sacerdocio “Y vosotros me seréis un reino de sacerdotes, y gente santa…” (Ex 19.6).

La enseñanza Novo testamentaria no cambia sino confirma esta prioridad cuando Jesús en respuesta a la pregunta de la mujer samaritana responde “Mas la hora viene, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad; porque también el Padre tales adoradores busca que le adoren. (Jn 4.23).

Los muros de la iglesia mismos atestiguan acerca de la adoración pues no sol los muros de una escuela o carpa evangelista sino de un templo en donde Dios habita y en done tenemos acceso a Él para ofrecer, según Pedro, sacrificios espirituales como sacerdotes de Dios. IPed. 2:5

Finalmente, cuando miramos dentro del cielo a través de la ventana del Apocalipsis, vemos a los santos dedicados primordialmente a la adoración Apoca. 4.

No obstante la iglesia en la tierra no puede enclaustrarse en la adoración únicamente. Debe de salir a reclutar adoradores por medio de la gran comisión a todas las naciones. Aquellos que se convierten no solo son creyentes sino testigos de Cristo además.

La iglesia asimismo debe de cumplir lo que algunos han nombrado “la gran omisión, es decir, la segunda parte de la gran comisión: “enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado…” (Mt 28.20).

Aún en estas otras dos actividades la adoración continúa como el epicentro. Pablo reviste su evangelismo en términos de adoración al decir “para ser ministro de Jesucristo a los gentiles, ministrando el evangelio de Dios, para que los gentiles le sean ofrenda agradable, santificada por el Espíritu Santo (Ro 15.16). Asimismo la totalidad de nuestra obediencia es enmarcada en términos de adoración como Pablo lo hace antes de comenzar con las exhortaciones practicas en la epístola de Romanos “Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional.” (Ro 12.1–2).

En resumen la iglesia adora, evangeliza, aprende y madura todo esto debe realizarse en términos doxológicos. Dios escribió el libro de nuestra salvación nosotros hemos firmado nuestras vidas en dedicatoria.

lunes, 17 de diciembre de 2012

DESARROLLANDO TÚ BASE ESPIRITUAL


1. Nuestra efectividad es el producto de quiénes somos.

En Lucas 6:43-45, Jesús dice: “No es buen árbol el que da malos frutos, ni árbol malo el
que da buen fruto. Porque cada árbol se conoce por su fruto; pues no se cosechan higos de los espinos, ni de las zarzas se vendimian uvas. El hombre bueno, del buen tesoro de su corazón saca lo bueno; y el hombre malo, del mal tesoro de su corazón saca lo malo; porque de la abundancia del corazón habla la boca.”

¿Qué podemos aprender de esta lección?

Primero, no podemos producir ni dar aquello que no está en nuestro corazón.

Segundo, lo que hay en nuestro corazón está determinado por lo que “almacenamos” en él - bueno y malo.

Salomón tenía mucha razón al escribir estas palabras: “Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón; porque de él mana la vida.” (Prov. 4:23).

Lo que sale del fondo del corazón está determinado por lo que ponemos dentro.

El Salmo 119:9 dice que podemos guardar la Palabra de Dios en nuestros corazones. Lo que guardamos en nuestro corazón será lo que más nos defina.

Tercero, nuestro ministerio hacia los demás es el desbordamiento de quienes somos y quienes estamos llegando a ser.

Cuando las personas tienen hambre espiritual buscan vides y árboles de higo- no espinos ni zarzas.

Si nosotros estamos caminando con Cristo de forma genuina y estamos ministrando de lo que tenemos guardado en nuestros corazones, el ministerio se realiza casi sin esfuerzo alguno.

2. Si no expandimos nuestra base espiritual nos enfrentamos al agotamiento.

Una buena fórmula para recordar esto es: “Si nuestros recursos son mayores que nuestras responsabilidades, nos vamos a aburrir. Si nuestras responsabilidades son mayores que nuestros recursos, nos vamos a agotar.” Si queremos tener un ministerio de crecimiento
continuo, debemos comprometernos al desarrollo de una base espiritual adecuada que pueda absorber el incremento continuo de oportunidades.
Puede que algunos líderes no se agoten, pero no han desarrollado su base espiritual lo suficiente para llevarlos a la siguiente etapa de su vida o ministerio. Se han “secado” y no tienen los recursos espirituales que los lleven al próximo paso.
3. Nuestra base espiritual determinará la longevidad de nuestra efectividad.

El Salmo 92:12-15 dice: “El justo florecerá como la palma, crecerá como cedro en el Líbano. Plantados en la casa del Señor, florecerán en los atrios de nuestro Dios. Aún en la vejez darán fruto, estarán vigorosos y muy verdes, para anunciar cuán recto es el Señor, mi roca, y que no hay injusticia en El.”

LA IMPORTANCIA DE UN FUNDAMENTO ESPIRITUAL
El ejercicio más importante que un líder cristiano debe hacer es desarrollar los recursos espirituales necesarios para llevar a cabo las responsabilidades de su trabajo.
Una base espiritual es la fuente - el manantial de nuestra vida y ministerio.
Se puede desarrollar, deteriorar, reparar y expandir. Al final determina el aliento, la profundidad, duración y efectividad de nuestro ministerio.

BARRERAS PARA DESARROLLAR UNA BASE ESPIRITUAL
1. Dones espirituales.

Nosotros podemos correr los primeros años de ministerio con la energía de la juventud y nuestros dones espirituales, especialmente si nuestras habilidades son conocidas y están en demanda. Sin embargo, cuando las habilidades de un líder aventajan su espiritualidad, eventualmente, este se tambalea y cae.

2. Comprometidos con lo “básico”.

Debido a que nosotros enfatizamos el discipulado básico, es más fácil dominar los métodos
del ministerio que desarrollar una fortaleza espiritual genuina. Nosotros realmente no necesitamos desarrollar recursos espirituales profundos para poder manejar la mayoría de nuestras responsabilidades ministeriales. Cada año comenzamos con un grupo nuevo de
“reclutas” a quienes podemos impartir lo que le enseñamos al grupo del año pasado.
Realmente no necesitamos desarrollar una base espiritual para hacer esto.

3. Muy ocupado.

Como líder, probablemente prefieres estar en donde está la acción en vez de tomar tiempo para orar, estudiar la Palabra de Dios, y estar quieto delante de El.
Esto no es una acusación pero bien puede ser un hecho.
Sin embargo, si no fortaleces tu vida espiritual, eventualmente se convertirá en vapor. Puede ser al final del semestre, al final del año, o al final de tu vida, pero finalmente sucederá.

4. Éxito en el ministerio.

Irónicamente, el ministerio mismo puede estorbar en el desarrollo de nuestra comunión íntima con Dios. Si estamos experimentando éxito, es muy fácil concluir que estamos haciendo las cosas bien. Nos engañamos al pensar que en realidad no necesitamos de mucho desarrollo espiritual para ser efectivos.
ILUSTRACIONES DE UNA BASE ESPIRITUAL
• Una roca.

Interesantemente, a Dios se le describe usando una variedad de palabras que nos dan una imagen mental de su carácter o sus habilidades. Uno de los nombres más comúnmente usados es “roca”. Por ejemplo, David escribió en el Salmo 18:2,
“El Señor es mi roca, mi baluarte y mi libertador; mi Dios, mi roca en quien me refugio”. A Dios también se le describe como el fundamento de nuestras vidas
“El será la seguridad de tus tiempos, abundancia de salvación, sabiduría y conocimiento” (Isaías 33:6).

• Una fuente/pozo.

En Juan 7:37 Jesús extiende una invitación a cada uno de nosotros cuando dice: “Si alguno tiene sed, venga a mí y beba y ... de lo más profundo de su ser brotarán ríos de agua viva. Pero El decía esto del Espíritu...”
En este pasaje Jesús identifica al Espíritu Santo como la fuente de la vida espiritual. Cuando reconocemos nuestra sed y venimos a El para saciarla, somos capaces de dar a otros de los recursos que El nos ha dado.

DESARROLLANDO UNA BASE ESPIRITUAL
Una base espiritual no se desarrolla durante un retiro de fin de semana ni en un tiempo devocional esporádico. Una base espiritual fuerte se construye y fortalece durante toda una vida. ¿Cómo podemos desarrollar una base espiritual?

1. Invierte largos períodos de tiempo delante del Señor.

El Salmo 23:3 dice: “El (el Señor) restaura mi alma”. La palabra ‘restaura’ significa regresar a su condición original - renovar. Nuestras almas se agotan con las presiones y responsabilidades de la vida. Al entregar nuestras vidas al trabajo del ministerio, se van agotando nuestra energía y recursos espirituales. En el Salmo 51:12,13 David oró: “Restitúyeme el gozo de tu salvación y sostenme con un espíritu de poder”. Necesitamos pasar tiempo diariamente con el Señor para llenar nuestras reservas y poder enfrentar las demandas del día.

2. Comprométete con la Palabra de Dios.

Salmo 19:7 dice: “La enseñanza del Señor es perfecta, porque da nueva vida.” La palabra de Dios, quizá más que cualquier otro componente, es lo que “llena nuestros tanques” y revive nuestras almas. Nuestra base espiritual se va desarrollando cuando aplicamos las
escrituras a nuestras vidas, línea por línea, precepto tras precepto. Prácticamente hablando, una de las cosas más fructíferas que podemos hacer es comprometernos personalmente a tener una estudio regular y sistemático de la Biblia. Sería de mucha ayuda estudiar un libro de la Biblia cada mes. Pablo concluye en 2 Timoteo 3:16,17 diciendo que es la palabra de Dios la que nos hace estar “equipado para toda buena obra”.
La palabra de Dios es la que nos equipa para el ministerio. La gente viene a nosotros porque quieren la perspectiva de Dios sobre la vida - no tan sólo nuestras opiniones.

3. Vive una vida limpia.

El apóstol Pablo escribe en 2 Timoteo 2:21, “Por tanto, si alguno se limpia de estas cosas será un vaso para honra, santificado, útil para el Señor, preparado para toda buena obra”. Hay una conexión entre el valor de la palabra de Dios unido a una vida limpia - la vida limpia nos prepara para toda buena obra; la palabra de Dios nos equipa para toda buena obra.

4. Sé lleno del Espíritu Santo.

La vida cristiana es una vida sobrenatural. Muy pocas cosas son tan difíciles como el intentar hacer la obra espiritual con los recursos de la carne. El ministerio es simplemente permitir que Jesucristo ministre a través de nosotros mientras nosotros permanecemos en El.

5. Vive una vida íntegra y auténtica.

La gente está buscando personas “auténticas” para seguir - no perfectas.
La integridad significa que actuamos ante los demás como somos en privado. El Salmo 78:72 dice que el Rey David “los pastoreó con un corazón íntegro...” Su base espiritual era una base de integridad. Jesús condenó a los fariseos en Mateo 23 por su falta de integridad. Ellos amaban las posiciones y los títulos del ministerio pero “no vivían lo que predicaban”.

DESARROLLANDO TUS RECURSOS
En Éxodo 33:12-34:1,2 vemos una buena ilustración de la interacción entre Moisés y
El Señor, y lo que hizo para construir su base espiritual. Veamos cuales fueron sus motivaciones para reunirse con Dios.

• Una necesidad no satisfecha.

“Tú me dices a mí, ‘saca a este pueblo’ y tú no me has declarado a quién enviarás
conmigo” (33:12).

• Un deseo por conocer la voluntad de Dios.

“Si he hallado gracia en tus ojos, te ruego que me muestres ahora tu camino...” (33:13).

• Un deseo por conocer a Dios. “...para que te conozca...” (33:13,15,18).

PREPARACIÓN PARA REUNIRSECON DIOS
• “Alísate dos tablas de piedra... y escribiré en ellas” (34:1). Nosotros venimos a Dios con una esperanza de oírle y un cuaderno, diario, etc. Cuando venimos a un tiempo devocional con un lápiz, esperamos oír a Dios mismo. No nos estamos reuniendo con un libro o un hábito. Nos estamos reuniendo con el Dios viviente.
• “Prepárate, pues, por la mañana” (34:2).
Es interesante que si uno es una “persona madrugadora” o “persona trasnochadora”, el tiempo más efectivo para que la persona tenga su tiempo tranquilo con Dios es antes de que el atareado día comience. Marcos 1:35 retrata a Jesús levantándose “muy de mañana, siendo aún muy oscuro...”.
En el Salmo 5:3 David escribió, “Oh Jehová, de mañana oirás mi voz; de mañana me presentaré delante de tí, y esperaré.” En el Salmo 119:147, “Me anticipé al alba, y clamé; esperé en tu palabra”.
No es que no nos podamos encontrar con Dios igual de bien a otra hora del día, pero cada una de nuestras historias personales prueba el hecho de que generalmente no lo hacemos.
• “... sube de mañana al monte Sinaí, y preséntate ante mí...” (34:2).
Hasta que el tabernáculo fuera construido, el Monte Sinaí fue el lugar en que habitaba Dios. ¿Tienes un lugar especial para encontrarte con el Señor? Tu “Monte Sinaí” quizás sea tu estudio, tu recámara.
• “Y no suba hombre contigo” (34:3).
Un tiempo tranquilo no es una función en grupo - es un tiempo para estar a solas con el Señor.

REUNIÉNDONOS CON DIOS
Después mira lo que pasó. “Entonces el Señor bajó en una nube y estuvo allí con
Moisés, y pronunció su propio nombre.” (34:5).
Dios en realidad descendió y se encontró con Moisés y le dijo cómo es El - misericordioso, compasivo, clemente, amoroso - y en respuesta, Moisés se inclinó en adoración. Moisés confesó su pecado y le pidió a Dios tomar Israel como su herencia (34:8-9). Dios también le dio a Moisés sus palabras. El personalmente instruyó a Moisés. Suena como un gran
tiempo  devocional, ¿no es verdad?

RESULTADOS DE REUNIRSE CON DIOS
Miremos la posdata en 34:29-32. Como resultado de reunirse con el Señor, Moisés estaba radiante - experimentó un cambio interno - y tenía recursos “...a los cuales mandó todo lo que Jehová le había dicho en el Monte Sinaí” (34:32).

Muchos creyentes quieren tener recursos espirituales pero no se han reunido con Dios, y así no tienen nada que dar. Si queremos tener recursos es imperativo buscar los recursos.

domingo, 9 de diciembre de 2012

LOS SIETE COMPONENTES NO - NEGOCIABLES: DE UN MOVIMIENTO DE PLANTACIÓN DE IGLESIAS


1.      El primer componente recibe el denominativo de “crear una cultura de empoderamiento.” Esto involucra los valores y prácticas de la iglesia o de la relación de los plantadores de iglesias con la nueva generación de los portadores del Evangelio (o nuevos creyentes). Este factor es desglosado en las siguientes ideas:

Ø  Modelando cómo iniciar nuevas iglesias para el nuevo convertido
Ø  Cooperando para que los nuevos creyentes inicien nuevas iglesias
Ø  Alentando a los nuevos discípulos a iniciar nuevas iglesias
Ø  Enseñar a los nuevos creyentes a iniciar iglesias nuevas inmediatamente
Ø  Enseñándoles a ser responsables con la iglesia y a aplicar la Palabra en su diario vivir
Ø  Supervisando y permitiendo a los nuevos discípulos liderar iglesias nuevas

2.      Una oración apasionada es fundamental para el éxito en un movimiento de plantación de iglesias (MPI). Dios es la fuerza detrás de grandes redes de personas convirtiéndose en creyentes en Jesucristo. Nos gozamos en el rol que el Padre nos permite interpretar mediante una oración fiel y llena de fe.

3.      Alcanzar a los amigos y a los parientes es la forma principal en la que el Evangelio corre a través de un grupo de la población. Hay muchas estrategias para iniciar una relación con una persona de reputación o influencia en una aldea o pueblo (una persona de paz). La meta final es alcanzar a las personas nuevas con el Evangelio y empoderarles para alcanzar a otros, quienes a su vez son empoderados para alcanzar a otros.

4.      Capacitando a un nuevo discípulo mediante la testificación personal instantánea es la forma más poderosa de iniciar a un nuevo creyente dentro del estilo de vida de fe que construye un MPI.

5.      La Biblia es el fundamento de las nuevas iglesias. Para poder construir un movimiento de crecimiento exponencial, jamás debemos crear una dependencia en el hombre, sino siempre llevar al nuevo creyente hacia la Palabra para que ahí encuentre sus respuestas sobre la fe.

6.       La obediencia, la aplicación y la responsabilidad a la Biblia forman la espina dorsal para un discipulado centrado en la Biblia. Sin embargo, este discipulado no es visto como un cuerpo de conocimiento a ser transferido, sino más bien patrones y prácticas de vida que sirvan de modelo y puedan ser imitadas.

7.      Una plantación intencional lanza a las iglesias nuevas en una estrategia para alcanzar a las redes de personas no evangelizadas, aldeas, pueblos y ciudades, añadiendo leña al fuego del movimiento.