sábado, 11 de mayo de 2013

LA VOLUNTAD DE DIOS.

Isaías 53:10
Con todo eso, Jehová quiso quebrantarlo, sujetándole a padecimiento. Cuando haya puesto su vida en expiación por el pecado, verá linaje, vivirá por largos días, y la voluntad de Jehová será en su mano prosperada.

Definición de la voluntad de dios. En general la Biblia se refiere a la voluntad de Dios en tres sentidos.

1)   En algunos pasajes la voluntad de Dios es otra manera de decir la ley de Dios por Ej. David compara la frase “tu ley” con “tu voluntad” en el Salmo 40:8.
El Apóstol Pablo considera que conocer la ley de Dios es sinónimo de conocer la voluntad de Dios Romanos 2:17.18, en otras palabras, ya que en su ley Dios da instrucciones acerca de la manera como el quiere que anden los seres humanos, la ley pudiera llamarse propiamente la voluntad de Dios.
Ley significa fundamentalmente instrucción y abarca toda la palabra de Dios.

2)   También se emplea la frase la voluntad de Dios para denominar cualquier cosa que Dios desea expresamente. A eso se le podría llamar propiamente la perfecta voluntad de Dios por Ej. Es la voluntad revelada de Dios que todos se salven (1 Ti 2:4; 2 Pe 2:9) y que ningún creyente salvado caiga de la Gracia (Jn 6:39) esto no quiere decir que todo el mundo sea salvo, si no solo que Dios desea la salvación de todo el mundo.

3)   Por ultimo, la voluntad de Dios puede referirse a lo que Dios permite que ocurra, aun cuando el no desea específicamente que suceda,
A eso se le pudiera llamar propiamente la voluntad permisiva de Dios. En realidad mucho de lo que sucede en el mundo es contrario a la perfecta voluntad de Dios. Pecado, codicia, violencia, odio e impenitencia (perseverancia en el pecado Y falta de arrepentimiento), pero el permite que la maldad continúe por ahora (Efesios 1:11) por Ej. El llamamiento de Jonás para que fuera a Nínive era parte de la perfecta voluntad de Dios, pero su viaje en la dirección contraria estaba dentro de su voluntad permisiva (Jon 1).
Además, Dios permite la decisión de muchas personas de permanecer sin ser salvas y así perderse por toda la eternidad, ya que El no impone la fe salvadora a los que se niegan a aceptar la Salvación de su Hijo.
De igual manera, Dios permita muchos padecimientos y tribulaciones que le sobrevienen a una persona en la vida (1 Pe 3:17; 4:19), pero no son necesariamente su deseo o voluntad final para esa persona (1Jn 5:19).


Respuesta a la voluntad de Dios.

La enseñanza de la Biblia sobre la voluntad de Dios expresa más que una simple doctrina; se cruza en la vida de los creyentes de manera diaria.

1)   En Primer lugar, se debe aprender lo que es la voluntad de Dios, es decir, su perfecta voluntad como se revela en las escrituras (incluso su ley). Por cuanto “los días son malos”, se debe entender cual es “la voluntad del Señor” (Ef. 5:16,17).

2)   Una vez que los creyentes conocen la voluntad revelada de Dios en cuanto a como El desea que vivan, deben comprometerse a hacer su voluntad. El salmista, por ejemplo, le pide a Dios que le enseñe a hacer su voluntad (Sal 143:10). La petición paralela, que Dios “me guie por un terreno sin obstáculos” indica que está esencialmente pidiéndole a Dios la capacidad para llevar una vida recta.
Asimismo Pablo espera que los creyentes tesalonicenses sigan la voluntad de Dios al abstenerse de fornicación y al vivir en santificación y honor (1Tes 4:3,4).
En otro pasaje el pide que los cristianos sean llenos del conocimiento de la voluntad de Dios, a fin de que ellos anden “de manera digna del Señor, agradándole en todo, esto implica dar fruto en toda buena obra” (Col 1:9,10).

3)   A los creyentes se les exhorta a que pidan que se haga la voluntad de Dios (Mt 6:10; 26:42; Lc. 11:2; Ro 15:30-32; Stg. 4:13-15): deben desear sinceramente la perfecta voluntad de Dios y tener el propósito de cumplirla en su propia vida y en la vida de su familia (Mt 6:10). Si esta es la oración y el compromiso del creyente, entonces puede estar seguro de que su presente y futuro están en el cuidado protector del padre celestial (Hch 18:21; 1Co 4:19; 16:7).
Sin embargo, si en la vida del creyente hay pecado deliberado y rebeldía contra la palabra de Dios no responderá sus oraciones. No puede esperar que la voluntad de Dios se haga en la tierra como en el cielo a menos que procure hacer la voluntad de El en su propia vida.

4)   Por ultimo, no se debe usar la voluntad de Dios como una excusa para la pasividad o la irresponsabilidad con respecto a su llamado a combatir el pecado, la maldad y la tibieza espiritual.
Es satanás no Dios, la causa de este siglo malo con su crueldad, maldad e injusticia (1Jn 5:19) y es satanás el causante de tanto dolor y sufrimiento en el mundo (Job 1:6-12; 2:1-6; Lc. 13:16; 2Co 12:7).
Así como Jesucristo vino para destruir las obras del diablo (1Jn 3:8), también es la voluntad explicita de Dios que los creyentes libren la guerra contra esas huestes espirituales de maldad por medio del Espíritu Santo (Ef. 6:10-20; 1Ts 5:8)

viernes, 26 de abril de 2013

EL DESAFÍO DEL AMOR


¿Por qué es tan difícil que el amor perdure? El amor incondicional es difícil de llevarlo a la práctica. Pero si estamos dispuestos a realizar un cambio en nuestra, podremos cambiar nuestro matrimonio. Un matrimonio exitoso no es un suceso, sino un estilo de vida que se vive en medio de un proceso de constante cambio. Sea parte de este desafío de 40 días para que los matrimonios comprendan y practiquen el amor incondicional.
DÍA 1
La primera parte de este desafío es Bastante Simple. Aunque el amor se comunica de distintas maneras, nuestras palabras a menudo reflejan la condición de nuestro corazón. Durante el próximo día, decide demostrar paciencia y no decirle nada negativo a tu cónyuge. Si surge la tentación, elige no decir nada. Es mejor contenerte que expresar algo que luego lamentarás.
DIA 2
Hoy, también, además de no decirle nada negativo a tu cónyuge. Realiza al menos un gesto inesperado como acto de amabilidad.
DIA 3
Las cosas a las que le dediques tu tiempo, energía y dinero cobrarán más importancia para ti. Es difícil que te importe algo en lo que no inviertes. Además de refrenarte de los comentarios negativos, cómprale algo a tu cónyuge que le comunique: “Hoy estuve pensando en ti”
DIA 4
Ponte en contacto con tu cónyuge en algún momento del día. Sin ninguna otra intención, pregúntale cómo está y si puedes hacer algo por él.
DIA 5
Pídele a tu cónyuge que te diga tres cuestiones que le incomodan o le irritan de ti. Debes hacerlo sin atacar ni justificar tu conducta. Su perspectiva es la importante en este caso.
DIA 6
Frente a las circunstancias difíciles de tu matrimonio decide reaccionar con amor en lugar de irritación. Realiza una lista de las áreas en las que necesitas añadir un margen en tu agenda, luego elimina cualqueir motivación equivocada que debas eliminar de tu vida.
DIA 7
Busca dos hojas de papel en la primera dedícate a escribir cualidades positivas de tu cónyuge, luego haz lo mismo con los aspectos negativos en la segunda hoja. Coloca las dos hojas en un lugar secreto para otro día. Hay un propósito y un plan distinto para cada una, en algún momento durante el resto del día elige un atributo positivo de esa lista y dale gracias a tu cónyuge por esa característica.
DIA 8
Como el amor no es egoísta y coloca a los demás en primer lugar, no deja que entren los celos. El amor te lleva a celebrar los éxitos de tu cónyuge en lugar de sentirte contrariado por ellos. Decídete transformarte en el mayor admirador de tu cónyuge y rechazar cualquier pensamiento de celos, como ayuda para que tu corazón se incline a tu cónyuge y puedas concentrarte en sus logros, toma la lista de atributos negativos que hiciste ayer y quémala con discresión. Luego dile a tu cónyuge cuánto te alegra algo que haya logrado hacer recientemente.
DIA 9
Piensa una manera específica en la que te gustaría saludar hoy a tu cónyuge. Hazlo con una sonrisa y con entusiasmo. Luego, decide cambiar tu forma de saludar para reflejar tu amor por él.
DIA 10
Haz algo fuera de lo común por tu cónyuge: algo que pruebe (tanto a ti como a él/ella) que tu amor tiene su fundamento en tu decisión y en nada más Lava su automóvil. Limpia la cocina. compra su postre favorito. Dobla la ropa lavada. Demuéstrale amor por la pura satisfacción de ser su compañero en el matrimonio.
DIA 11
¿Qué necesidad de tu cónyuge podrías satisfacer hoy? ¿Puedes hacer un recado? ¿Quizá darle un masaje en la espalda o en los pies? ¿Podrías ayudar con las tareas de la casa? ¿Elige un gesto que diga: “Te valoro” y hazlo con una sonrisa.
DIA 12
Demuestra amor al decidir de buen modo ceder en un área de desacuerdo entre tú y tu cónyuge. Dile que pondrás primero sus preferencias.
DIA 13
Habla con tu cónyuge en cuanto a establecer reglas de juego saludables, sino está listo para esto entonces anota tus propias reglas personales que deberás respetar durante las discusiones. Decide cumplilas cuando vuelva a surgir un desacuerdo.
DIA 14
El desafío de hoy puede llevarte a un cambio verdadero y radical en tu manera de pensar. Con determinación deja de lado una actividad que hagas en general para poder pasar tiempo de calidad con tu cónyuge, hagan algo que a tu cónyuge le gustaría hacer o un proyecto en el que sabes que quiere participar. Simplemente pasen tiempo juntos.
DIA 15
Elige una manera de mostrarle honor y respeto a tu cónyuge que sea diferente de lo habitual. Quizá sea abrirle la puerta a tu esposa, o guardarle la ropa a tu esposo, o sea la forma en que escuches y hables cuando se comuniquen. Muestrale a tu cónyuge que lo tienes en alta estima.
DOIA 16
Comienza a orar por el corazón de tu cónyuge. Ora por tres áreas específicas en las que desees que Dios obre en tu cónyuge y tu matrimonio.
DIA 17
Hoy mismo puedes tomar el compromiso de reestablecer la intimidad. Decide proteger los secretos de tu cónyuge a menos que sean peligrosos para él o para ti y ora por él. Habla con tu cónyuge y decide demostrar amor a pesar de estas cuestiones, escúchalo de verdad cuando te cuente pensamientos y luchas personales hasta que se sienta seguro.
DIA 18
Hay una profundidad de belleza y significado dentro de tu conyuge que te sorprendera a medida que descubras más al respecto entra en el misterio con esperanza y entusiasmo. Desea conocer a esta persona más a esta persona aún mejor de lo que ya la conoces, transfórmala en tu campo de estudio elegido. Prepara una cena especial en tu casa, sólo para ustedes dos tan especial como tu quieras, dedica tiempo para conocer mejor a tu cónyuge quizá en áreas de las cuales no han hablado casi nunca. Decide que sea una noche agradable para los dos.
DIA 19
Vuelve a mirar los desafíos de los días anterioes, ¿hubo algunos que te parecieron imposibles? ¿Has tomado la conciencia de la necesidad que Dios cambie tu corazón y te de la capacidad de amar? ¿Qué tal si tomas un tiempo de oración y le pides a Dios que te muestre como está tu relación con Él y también reclama la fortaleza y la gracia para resolver tu destino eterno?
DIA 20
Atrévete a tomarle la Palabra a Dios. Atrévete a confiar en Jesucristo para la Salvación. Atrévete a orar: “Señor Jesús, Soy pecador; pero has demostrado tu amor por mí al morir para perdonar mis pecados, y has aprobado tu poder para salvarme de la muerte mediante tu resurrección. Cambia mi corazón y Sálvame con tu gracia”
DIA 21
En forma intencional aparta tiempo para orar y leer la Biblia. Intenta leer un capítulo de Proverbios cada día (hay 31 capítulos: la provisión para un mes) o leer un capítulo de los Evangelios (Mateo, Marcos, Lucas y Juan). Cuando lo hagas, sumérgete en el amor y las promesas que Dios tiene para ti. Esto te hará crecer más en tu caminar con Él.
DIA 22
El amor es una decisión, no un sentimiento. Es una acción que se pone en marcha, no un acto reflejo. Hoy mismo, elige comprometerte con el amor aun si a tu cónyuge ya casi no le interesa recibirlo. Dile hoy con palabras parecidas a estas “Te amo. Elijo amarte aún si no me retribuyes”
DIA 23
Quita todo obstáculo para la relación, cualquier adicción o influencia que te robe sentimientos y aleje tu corazón de tu cónyuge.
DIA 24
Ponle fin ahora. Identifica todo objeto de lujuria en tu vida y quítalo. Distingue cada mentira que has tragado al buscar el placer prohibido y recházala. No se puede permitir que la lujuria via en una habitación trasera. Hay que matarla y destruirla (hoy mismo) y reemplazarla con las promesas de Dios y con un corazón lleno de su amor perfecto.
DIA 25
Hoy mismo, perdona cualquier cosa que no le has perdonado a tu cónyuge. Suéltalo. De la misma manera en que le pedimos a Jesús que perdone nuestras deudas cada día, debemos pedirle que nos ayude a perdonar a nuestros deudores cada día. La falta d perdón los ha mantenido a ti y a t cónyuge encarcelados durante mucho tiempo. Desde tu corazón, di: “Elijo Perdonar”.
DIA 26
Separa tiempo para orar por las areas en las que has obrado mal. Pídele perdón a Dios y luego humíllate los suficiente como para confesárselas a tu cónyuge. Hazlo con sinceridad. Pídele perdón a tu cónyuge también. Sin importar como responda, asegúrate de cumplir con tu responsabilidad en amor. Aún si responde con crítica, acéptala y recíbela como un consejo.
DIA 27
Elimina de tu hogar el veneno de las expectativas poco realistas. Piensa en un área en la cual tu cónyuge te haya dicho que esperas demasiado, y dile que lamentas haberle exigido tanto. Prométele que inentarás comprenderlo y afírmale tu amor incondicional.
DIA 28
¿Cuál es lamayor necesidad en la vida de tu cónyuge en este momento? ¿Puedes sacarle alguna necesidad de los hombros si haces un sacrificio audaz? No importa si la necesidad es grande o pequeña, proponte hacer lo que puedas por satisfacerla.
DIA 29
Antes de volver a ver a tu cónyuge hoy, ora por él mencionando su nombre y sus necesidades. Sin importar si te resulta fácil o no, di “te amo” y luego expresa amor por tu cpareja de alguna manera tangible. Vuelve a orar y agradécele a Dios por darte el privilegio de amar a esta persona especial… en forma incondicional, como él los ama a los dos..
DIA 30
Observa una causa de división en tu matrimonio y considera el día de hoy como una nueva oportunidad para orar al respecto. Pídele al Señor que te revele cualquier actitud de tu corazón que esté amenazando la unidad con tu cónyuge. Ora para que haga lo mismo con él. Y si corresponde, habla con franqueza sobre esta cuestión, buscando a Dios para hallar la unidad.
DIA 31
¿Todavía hay alguna area en la qu eno hayas sido lo suficientemente Valiente como para partir? Confiésala a tu cónyuge hoy mismo y decide solucionarla. La unidad de tu matrimonio depende de eso. Luego comprométete con tu cónyuge y con Dios a transformar tu matrimonio en la prioridad sobre toda otra relación humana.
DIA 32
Si es posible, intenta hoy iniciar la relación sexual con tu cónyuge. Hazlo de una manera que honre lo que tu cónyuge te haya dicho (o te haya dado a entender) con respecto a lo que necesita de ti en el área sexual. Pídele a Dios que los dos puedan disfrutarlo y que se transforme en un camino hacia una mayor intimidad.
DIA 33
Reconoce que tu cónyuge es esencial para tu éxito en el futuro. Hoy mismo déjale saber que deseas incluirlo en tus próximas decisiones, y que necesitas su opinión y su consejo. Si en el pasado has ignorado sus aportes, admite tu descuido y pídele que te perdone.
DIA 34
Busca un ejemplo específico y reciente de cuando tu cónyuge haya demostrado el carácter cristiano de una manera evidente. En algún momento del día elógialo por esto.
DIA 35
Busca un mentor para tu matrimonio: Un buen cristiano que sea sincero y amoroso contigo. Si te parece que es necesaria la terapia, da el primer paso y concierta una cita. Durante este proceso pídele a Dios que dirija tus decisiones y te de discernimiento.
DIA 36
Toma el compromiso de leer la Biblia todos los días. Consigue un libro e meditaciones o algún otro recurso que te sirva como orientación. Si tu cónyuge está dispuesto, pregúntale si quiere comprometerse a leer la Biblia contigo a diario. Comienza a rendir cada área de tu vida a la guía de la Palabra de Dios y construir sobre la roca.
DIA 37
Pregúntale a tu cónyuge si pueden comenzar a orar juntos, deciden cuál es el mejor momento para hacerlo, ya sea por la mañana, a la hora de almorzar o antes de irse a dormir. Usen este tiempo para confiarle al Señor las inquietudes, los desacuerdos y las necesidades. No olviden darle gracias por su provisión y sus bendiciones. Aun si tu cónyuge se niega a hacerlo, decide pasar este momento diario en oración a solas.
Piensa qué le gustaría a tu cónyuge, si fuera posible. Ponlo en oración y comienza a trazar un plan para cumplir algunos de sus deseos (sino todos) hasta donde puedas..
DIA 39
Pasa tiempo orando solo. Luego, escríbele una carta de compromiso y decisión a tu cónyuge. Incluye la razón por la cual te comprometes con este matrimonio hasta la muerte, y exprésale que te has propuesto amarlo sin importar lo que suceda. Deja la carta en un lugar donde tu pareja la pueda encontrarla.
DIA 40
Escribe una renovación de tus votos y colócala en tu hogar. Quizá, si corresponde, podrías planear una renovación formal de tus votos matrimoniales ante un pastor, con la familia presente. Que sea una afirmación viva del amor del matrimonio a los ojos de Dios y del alto honor de ser uno con tu cónyuge.

jueves, 21 de marzo de 2013

LA FE Y LA GRACIA. Ro 5:21 A fin de que, así como reino el pecado en la muerte, reine también la gracia que nos trae justificación y vida eterna por medio de Jesucristo nuestro Seños.


La salvación se produce como un don de la gracia de Dios, pero solo puede obtenerse por la respuesta humana de la fe. Para entender ese proceso de la salvación, hay que comprender esas dos palabras.

LA FE SALVADORA. La fe en Jesucristo es la única condición que Dios exige para la salvación. La fe no es solo una confesión acerca de Cristo, si no también una actividad que brota del corazón del creyente que procura seguir a Cristo como Señor y Salvador. (Mt 4; 19; 16:24; Lc. 9:23-25; Jn 10:4-27; 12:26; Ap. 14:4)

1.) El concepto del nuevo testamento de la fe incluye cuatro elementos principales

a.) Tener fe significa creer y confiar firmemente en el Cristo crucificado y resucitado como Señor y Salvador personal (Ro 1:17). Abarca el creer de todo corazón (Ro 6:17; Ef. 6:6; Heb 10:22), rendir la voluntad y entregar todo el ser a Jesucristo tal y como se revela en el nuevo testamento.

b.) La fe implica arrepentimiento, es decir apartarse del pecado con verdadero pesar (Hch 17:30; 2 Co 7:10) y volverse a Dios por medio de Cristo. La fe salvadora siempre es una fe de arrepentimiento (Hch 2:37-38; Mt 3:2)

c.) La fe incluye la obediencia a Cristo y a su palabra como modo de vida inspirado por la fe, la gratitud a Dios y la obra regeneradora del Espíritu (Jn 3:3-6; 14:15, 21-24; Heb 5:8-9) Es para que “obedezca a la fe” (Ro 1:5). Por lo tanto, la fe y la obediencia son inseparables (Ro 16:26). La fe salvadora que no procura la santificación es ilegitima e inconcebible.

d.) La fe incluye la devoción y el vinculo personales y sinceros a Jesucristo, los cuales se expresan en confianza, amor, lealtad y gratitud. La fe en su sentido más elevado no puede diferenciarse bien del amor. Es una actividad personal de sacrificio y de entrega dirigida a Cristo. (Mt 22:37; Jn 21:15-17; Hch 8:37; Ro 6:17; Ga 2:20; Ef. 6:6; 1Pe 1:8).

2.) La fe en Jesucristo como Señor y Salvador es tanto un acto de un momento como una actitud continua que debe aumentar y fortalecerse (Jn 1:12). Debido a que se tiene fe en una persona definida que murió por nosotros (Ro 4:25; 8:32; 1Ts 5:9-10), esa fe debe crecer (Ro 4:20; 2Ts 1:3; 1Pe 1:3-9). La confianza y la obediencia se convierten en fidelidad y devoción (Ro 14:8; 2Co 5:15), la fidelidad y la devoción se convierten en una intensa sensación de acercamiento y amor al Señor Jesucristo (Fil 1:21; 3:8-10; Jn 15:4; Ga 2:20). Esa fe en Cristo nos lleva a una relación con Dios y nos exime de su ira (Ro 1:18; 8:1) mediante esa nueva relación morimos al pecado (Ro 6:1-18), y el espíritu santo vive en nosotros (Ga 3:5; 4:6).

LA GRACIA. En el AT Dios se revelo como el Dios de gracia y misericordia, que manifestaba su amor por su pueblo, no porque ellos lo merecieran si no por su propio deseo de ser fiel a las promesas dadas a Abrahán, Isaac y Jacob (Ex 6:9).

La gracia es la presencia y el amor de Dios por medio de Jesucristo, que reciben los creyentes de parte del Espíritu Santo, quien imparte misericordia, perdón y el deseo y el poder para hacer la voluntad de Dios. (Jn 3:16; 1 Co 15:10; Fil 2:13; 1 Ti 1:15-16).

Toda la actividad de la vida cristiana de principio a fin depende de la gracia.

1.) Dios da una medida de gracia como don (1Co 1:4) a los incrédulos para que puedan creer en el Señor Jesucristo (Ef. 2:8-9; Tít. 2:11; 3:4).

2.) Dios da gracia a los creyentes para:
·         Que sean “libres del pecado” (Ro 6:20-22)
·         Para producir en ellos “tanto el querer como el hacer para que se cumpla su buena voluntad” (Fil 2:13; Tit 2:11-12; Mt 7:21)
·         Para que oren (Zac 12:10)
·         Crezcan en Cristo (2 Pe 3:18)
·         Y testifiquen acerca de Cristo (Hch 4:33; 11:23).

3.) La gracia de Dios se debe:
·         Desear y buscar con diligencia (Heb 4:16).
·         Se recibe la gracia de Dios al estudiar y obedecer las escrituras (Jn 15:1-11; 20:31; 2 Ti 3:15)
·         Al oír la proclamación del evangelio (Lc. 24:47; Hch 1:8; Ro 1:16; 1 Co 1:17-18)
·         Al orar (Heb 4:16; Jud 20),
·         Al ayunar (Mt 4:2; 6:16),
·         Al adorar a Cristo (Col 3:16),
·         Al permanecer lleno del Espíritu Santo (Ef. 5:18)
·         Y al participar de la cena del Señor (Hch 2:42; Ef. 2:9)

4.) El creyente puede:
·         Dejar de alcanzar (Heb 12:15)
·         Recibir en vano (2 Co 6:1)
·         Apagar (1 Ts 5:19)
·         Desechar (Ga 2.21)
·         Y abandonar la gracia de Dios (Ga 5:4).

lunes, 25 de febrero de 2013

LA ELECCIÓN Y LA PREDESTINACIÓN. Ef. 1:4,5 Según nos escogió en él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de él, en amor habiéndonos predestinado para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo, según el puro afecto de su voluntad.


LA ELECCIÓN. La elección de Dios de los que creen en Cristo es una doctrina importante para el Apóstol Pablo (véanse Ro 8:29-33; 9:6-26; 11:5, 7,28; Col 3:12; 1 Ts 1:4; 2 Ts 2-13; Tít. 1:1La elección se refiere a la elección de Dios en Cristo de un pueblo para que sea santo y sin mancha a sus ojos (2 Ts 2:13). Pablo ve esa elección como una expresión del mor de Dios cuando Dios recibe como suyos a todos los que reciben a su hijo, Jesucristo (Jn 1:12). La doctrina de la elección abarca las verdades sig.

(1) La elección es cristocentrica, es decir, la elección de los seres humanos ocurre solo en unión con Jesucristo, “nos escogió en el” (Ef. 1:4), Cristo es el primero de todos los elegidos de Dios. Con respecto a Jesús Dios declara: “Este es mi siervo a quien he escogido” (Mt 12:18; Is 42:1;6; 1Pe 2:4). Cristo, escogido, es el fundamento de la elección. Solo en unión con Cristo los creyentes se cuentan entre los elegidos (Ef. 1:4-6-7, 9-10, 12-13). Nadie es elegido separado de la unión con Cristo por la fe.

(2) La elección es en el: “En el tenemos la redención mediante su sangre” (Ef. 1-7). Dios tuvo el propósito antes de la creación (1:4) de formar un pueblo por la muerte redentora de Cristo en la cruz. Por eso la elección se basa en la muerte expiatoria de Cristo para salvar de los pecados (Hch 20:28; Ro 3:24-26).

(3) La elección en Cristo es primordialmente colectiva, es decir, la elección de un pueblo (Ef. 1:4-5, 7,9). Se les llama a los elegidos el “cuerpo de Cristo” (4:12), “mi Iglesia” (Mt 16:18), “pueblo que pertenece a Dios” (1Pe 2:9) y la “novia” de Cristo (Ap. 19:7). Por lo tanto, la elección es colectiva y comprende a las personas solo en la medida que se identifican y asocian con el cuerpo de Cristo, la verdadera Iglesia (Ef. 1:22-23).

(4) La elección para salvación y santidad del cuerpo de Cristo siempre es segura. Pero la certidumbre de la elección de las personas sigue condicionada a la fe viva y personal en Jesucristo y a la perseverancia en unión con el. Pablo demuestra esto como sigue:
a) El eterno propósito de Dios para la Iglesia es que los creyentes sean “santos y sin mancha delante de el” (Ef. 1:4) Eso se refiere al perdón de los pecados (1:7) y a la santificación y santidad de la Iglesia. El Espíritu Santo conduce al pueblo elegido de Dios hacia la santificación y la santidad (véanse Ro 8:14; Ga 5:16-25). El Apóstol insiste en el énfasis de este importante plan de Dios (véanse Ef. 2:10; 3:14-19; 4:1-3,13-24; 5:1-18).
b) El cumplimiento de este plan para la Iglesia colectiva es seguro: Cristo quiere “presentársela a si mismo como una Iglesia radiante… santa e intachable” (Ef. 5:27).
c) El cumplimiento de este plan para los creyentes es condicional. Cristo los presentara “santos y sin mancha delante de el” (Ef. 1:4) solo si continúan en la fe. Pablo declara que Cristo va a “presentarlo santos, intachables e irreprochable delante de el… con tal de que se mantengan firmes en la fe, bien cimentados y estables, sin abandonar la esperanza que ofrece el evangelio” (Col 1:22-23).

(5) La elección para salvación en Cristo se ofrece a todos (Jn 3:16-17; 1Ti 2:4-6; Tít. 2:11; Heb 2:9) y llega a ser un realidad para las personas en particular según su arrepentimiento y fe cuando aceptan el don de salvación de Dios en Cristo (Ef. 2:8; 3:17; cf. Hch 20:21; Ro 1:16; 4:16). Por la fe, el Espíritu Santo incorpora al creyente al cuerpo elegido de Cristo (La Iglesia) (1Co, 12:13), con lo cual llega a ser uno de los elegidos. Así Dios y los seres humanos toman una decisión en la elección (véanse Ro 8:29; 2Pe 1:1-11).

LA PREDESTINACIÓN. La predestinación significa “decidir de antemano”, y se aplica a los planes de Dios incluidos en la elección. Mediante la elección Dios escoge”en Cristo” a un pueblo (la verdadera Iglesia) para si. La predestinación comprende lo que le sucederá al pueblo de Dios (todos los genuinos creyentes en Cristo).
(1) Dios predestina a sus elegidos para que sean:
a) Llamados (Ro 8:30);
b) Justificados (Ro 3:24; 8:30);
c) glorificados (Ro 8:30);
d) conformes a la imagen de su hijo (Ro 8:29);
e) santos y sin mancha (Ef. 1:4);
f) adoptados como hijos suyos (1:5);
g) redimidos (1:7);
h) destinatarios de una herencia (1:14);
i) para alabanza de su gloria(Ef. 1:12; 1Pe. 2:9);
j) destinatarios del Espíritu Santo (Ef. 1:13; Ga. 3:14);
k) creados para hacer buenas obras (Ef. 2:10).
(2) La predestinación, como la elección, se refiere al cuerpo colectivo de Cristo (i.e., la verdadera Iglesia espiritual), e incluye a las personas solo en asociación con ese cuerpo mediante una fe viva en Jesucristo (Ef. 1:5, 7,13; cf. Hch. 2:38-41; 16:31).

RESUMEN. Con respecto a la elección y la predestinación, se pudiera emplear la analogía de una gran nave rumbo al cielo. Dios escoge la nave (la Iglesia) para que sea su embarcación personal. Cristo es el capitán y el piloto de esa nave. Todos los que desean formar parte de esa nave elegida y de su capitán pueden hacerlo mediante la fe viva en Cristo, por la cual pueden abordarla. Mientras están en la nave, en compañía del capitán, están entre los elegidos, si optan por abandonar la nave y al capitán, dejan de ser parte de los elegidos. La elección siempre es solo en unión con su capitán y su nave. La predestinación tiene que ver con el destino de la nave y con lo que Dios ha preparado para los que permanecen en ella. Dios invita a todo el mundo a subir, mediante la fe en Jesucristo, a la nave elegida.

miércoles, 23 de enero de 2013

CAPACITACIÓN BASADA EN LA IGLESIA LOCAL Por Daniel Sherman.


I. ALGUNOS PROBLEMAS HISTÓRICOS DE LA IGLESIA EVANGÉLICA.

Si la Iglesia local va a preparar obreros con visión misionera, todo tiene que comenzar con lideres que ponen el ejemplo para los de su congregación.

A. uno de los problemas principales que amenaza a la Iglesia evangélica hoy es un liderazgo que sabe mucho, pero no lo sabe aplicar a la vida diaria. No es suficiente explicar a la congregación lo que la Biblia dice…los lideres necesitan vivirlo delante de su congregación como un estilo de vida, y luego invitar a ellos a unirse en equipo y vivirlo también. Pablo no dijo, Haz lo que digo, no lo que yo hago. El declaro, “Por tanto, os ruego que me imitéis “(I Corintios 4:16). Hebreos 13:7 dice, “Acordaos de vuestros pastores, que os hablaron la palabra de Dios; considerad cual haya sido el resultado de su conducta, e imitad su fe.” Desafortunadamente, muchas veces los líderes explican claramente lo que la congregación debe hacer, pero no demuestran como  hacerlo con su propia vida.

B. Un segundo problema ha sido que el liderazgo en la Iglesia tiende a hacer la obra de ministerio por su congregación, en vez de capacitar a la congregación para que cada uno lo lleve a cabo, colaborando todos juntos en forma de equipo. Efesios 4:11-12 dice claramente que Dios ha escogido a algunos para capacitar a los demás, para que todos juntos hagan la obra de ministerio. La Iglesia evangélica ha creado un clero profesional exclusivo, gracias a un sistema de educación teológica basado en el sistema de educación secular. Es interesante que Jesús no vio con urgencia ayudar a sus discípulos a sacar títulos o a establecer un instituto bíblico…pero si considero con urgencia lo siguiente.

Vivir un principio bíblico.
          Enseñar el principio claramente
                    Demostrar como aplicar el principio
                              Involucrar a ellos a vivir el principio
                                        Animarlos a seguir viviéndolo
                                                  Ayudarles a reproducir todo eso en otros.

C. Otro problema ha sido que los líderes han puesto mucho énfasis en tener muchas actividades en la Iglesia, en vez de poner énfasis en ayudar a cada individuo a caminar en comunión diaria con Dios. Ser cristiano para muchos significa involucrarse en las actividades de la Iglesia. Es una mentalidad de religiosidad, en vez de fomentar una relación personal y dinámica con el Señor Jesucristo. Somos como Marta, afanándonos para hacer cosas por la causa de Cristo, en vez de sentarnos a los pies de Jesús como María y gozar de su presencia (Lucas 10:38-42). Hemos creado tantas actividades en las Iglesias que la gente no tiene tiempo para disfrutar de una relación intima y personal con Dios, ni con la familia, ni con los de la congregación. Las actividades han llegado a ser más importantes que las personas.

D. Un cuarto Problema es que la Iglesia ha desarrollado una tendencia de escoger a su liderazgo a base de títulos, conocimientos y habilidades. Los pasajes que explican como seleccionar el liderazgo para la Iglesia ponen el énfasis en el carácter del candidato (Tito 1 y I Timoteo 3). Seguramente hay muchos que han asumido una posición de liderazgo espiritual sin tener el carácter señalado por la Biblia. ¡Con razón hay tantas divisiones y discordias entre nosotros! El líder debe llegar a ser líder porque vive como líder.

II LA CAPACITACIÓN BASADA EN LA IGLESIA LOCAL
Entonces, ¿cómo es que la Iglesia local puede capacitar a los suyos para llevar a cabo la obra de ministerio? Tendra que tener una idea general de lo que quiere lograr. Lo que sigue son principios desarrollados por los navegantes, adaptados a las necesidades de la Iglesia local.

A. Evangelizar     (produce nuevos convertidos)
B. Establecer       (produce discípulos básicos)
C. Equipar            (Produce discípulos que ministran)
D. Desarrollar     (produce nuevo liderazgo)
E. Enviar              (produce nuevas Iglesias)
F. Multiplicar      (reproduce todo el proceso)

Si cualquiera de estos principios no existe en la vida de una Iglesia local, la Iglesia no podrá llevar a cabo efectivamente la tarea de “ir y hacer discípulos a todas las naciones”

El plan de ministerio que usas debe ser:
Bíblico – Si no es totalmente basado en la Biblia, ¿Qué estas haciendo?
Realístico – Si tú no lo has hecho personalmente ¿Cómo vas a enseñarlo a ellos?
Reproducible – Si la gente local no puede reproducirlo sin ayuda de afuera, ¿porque quieres hacerlo?

Este taller fue preparado para el primer congreso nacional de misiones (1999) Tegucigalpa, Honduras.

lunes, 7 de enero de 2013

¿Cuál debe ser la misión principal que debe definir a la iglesia local? ¿Debe ser una escuela, un centro de adoración, o un centro evangelístico?


Respuestas de diversos pastores y líderes:
Pastor Edwin Gonzales

La “Gran Comisión” de Mt 28:18-20 define cuál es la “misión principal de la iglesia”: “Id por el mundo (o mientras van por el mundo), haced (o haciendo) discípulos de todas las naciones,bautizándolos y enseñándoles a que guarden todas las cosas que yo os he mandado”. La promesa de la presencia de Cristo “hasta el fin del mundo” implica que la misión no fue sólo asignada a los reunidos durante la Ascensión del Señor, sino a los discípulos de todas las naciones y generaciones; ésos por quienes Cristo oró en Juan 17:20 que “han de creer en mí por la palabra de ellos”

De acuerdo a I Tim 3:15-16 Pablo escribió esta carta para dejar instrucciones a Timoteo sobre cómo “conducirse en la iglesia”. Tanto en esa epístola cómo en la segunda, el énfasis abrumador del apóstol es que Timoteo se dedicara a la instrucción, lectura pública, predicación,exhortación, enseñanza y aplicación de la Palabra de Dios en la iglesia

A Tito, dejado en Creta para afianzar a los discípulos en las iglesias de Creta, Pablo le instruyó sobre cómo enseñar la Palabra en diferentes contextos y a diferentes grupos en la iglesia

A las iglesias de Galacia, Pablo apeló como quien “sufre dolores de parto hasta que Cristo sea formado en vosotros” Ga 4:19. A los Corintios, les recriminó que se hubieran desviado de la “simpleza de la devoción a Cristo” 2 Co 11:3. En fin, el Nuevo Testamento es un tratado de instrucción y enseñanza a discípulos que se reunían como iglesias locales en sus comunidades. Estos discípulos, son aquéllos a quienes Dios eligió, llamó, y por quienes envió a Su Hijo al mundo

La misión de la iglesia local es hacer la Obra del Evangelio definida por la Gran Comisión y ejemplificada en el Nuevo Testamente a saber, HACER, BAUTIZAR, ENSEñAR Y REPRODUCIR discípulos hasta que Cristo vuelva por ellos. Como lo esbozan Colin Marshall y Tony Payne en su libro “The Trellis and The Vine”, los discípulos son la vid (los discípulos de Cristo), y todo lo demás (ministerios, música, actividades y programas), son sólo la verja que se coloca o remueve en favor del crecimiento de la vid.

La iglesia militante definida en la Escritura como los discípulos de Cristo en la tierra asociados en una asamblea local, no es una escuela, ni un centro de evangelismo, ni un centro de adoración sino el cuerpo de Cristo, el Templo del Dios viviente, columna y baluarte de la verdad Rom 12:5-8, I Co 12:12-13, Ef 5:17, 2 Co 3:16, I Tim 3:15-16

La iglesia es un fin en si misma, y no un medio o una herramienta para lograr algo. La iglesia es el cuerpo de Cristo, aquéllos por quienes El murió, el Pueblo del Pacto, el cumplimiento de la promesa del Padre al Hijo descrita en el Salmo 2: “pídeme y te daré los fines de la tierra por herencia”. Por tanto la misión de la iglesia es buscar a los adorares que el Padre busca que le adoren Juan 4:23-24, “hacer discípulos”, a quienes hay que enseñar a que guarden todas las cosas que Cristo ha mandado en Su Palabra, lo cual incluye buscar y hacer nuevos discípulos

Por lo tanto las reuniones, actividades, metas, programas y visión-misión de la iglesia deben estar alineados a la lectura, enseñanza, exhortación, instrucción y propagación de la Palabra de Dios la cual tal y como se exhorta en Col 3:16 “debe morar en abundancia en nuestros corazones”, de tal manera que hasta en nuestros cánticos, Psalmos e himnos espirituales, haya exhortación, instrucción, amonestación y enseñanza, mientras alabamos y adoramos a Dios el Padre, en el Poder del Espíritu, por medio de Jesucristo

Por supuesto que habrán muchas actividades relacionadas con la iglesia, adoración, evangelismo, programas, etc., pero si éstos no se alinean con la misión de hacer, entrenar y reproducir adoradores de Dios y discípulos de Cristo, las mismas se alejarán de la Gran Comisión de Mateo 28:18-20 la cual es la verdadera misión de la iglesia
Daniel Hurtado

La MISIÓN PRINCIPAL que define a la iglesia local en este mundo es la de ser testigos de la persona y de la obra del Señor Jesucristo. Se puede evidenciar el plan y propósito de Dios desde los albores de la humanidad en cuanto a su intención de salvar al género humano. (Gn. 3:15; Gn. 12:1-3; Gn. 26:4; Gn. 28:14; Sal 2:8; Is. 42:6, 49:6 , 2 Co. 5:19; Mt. 4:15-17; Ap. 5: 9, etc.).

El mismo Señor dijo ser la luz de mundo (Jn. 8:12) y endosó esta responsabilidad a la iglesia (Mt. 5:14). Todo su ministerio fue enfocado a salvar a los perdidos, aun sus propias enseñanzas revelaban el interés de su corazón (Lc. 15). La famosa Gran Comisión pone en el tapete la mayor carga que embargaba el corazón del Maestro antes de ascender a los cielos (Mt. 28:18-20; Mr. 16:15,16); Lc. 24:47,48; Jn. 20:21; Hch. 1.8).

Pablo, destaca y felicita la excelente labor evangelística y misionera de la iglesia de Tesalónica, de como habían llevado el evangelio a Macedonia y Acaya. (1 Tes. 1:8).

Pedro, luego de hablar en su primera carta de Jesucristo como la piedra principal y de nosotros como piedras vivas, dice que somos un pueblo y una nación “llamados a anunciar las virtudes de aquel que nos llamó de las tinieblas a su luz admirable” (1 Pe. 2.9).

En el libro de Apocalipsis Dios usa al “candelero” como símil de la iglesia, para destacar su función principal: ILUMINAR (Ap. 1:20).

La iglesia lleva adelante el plan maestro diseñado por el creador, compartiendo el evangelio y dándoles a los hombres la oportunidad de responder a la oferta de salvación y de ser discípulos de Cristo.
Tony Segar

Bien lo establece la Confesión de fe de Westminster cuando responde al propósito de la vida del hombre diciendo: conocer a Dios y glorificarle por siempre.

Desde la eternidad el blanco de Dios fue elegir a un pueblo propio para que fuese “para alabanza de su gloria…” (Ef. 1.12). De ahí que la adoración fue estampada en la creación cuando Dios circunscribió al hombre a un horario de 6 días de trabajo y uno de reposo el cual, según se explica en Éxodo 20, es un día santificado: de santa convocación.

El llamado de Dios a su pueblo Israel fue un reclutamiento al sacerdocio “Y vosotros me seréis un reino de sacerdotes, y gente santa…” (Ex 19.6).

La enseñanza Novo testamentaria no cambia sino confirma esta prioridad cuando Jesús en respuesta a la pregunta de la mujer samaritana responde “Mas la hora viene, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad; porque también el Padre tales adoradores busca que le adoren. (Jn 4.23).

Los muros de la iglesia mismos atestiguan acerca de la adoración pues no sol los muros de una escuela o carpa evangelista sino de un templo en donde Dios habita y en done tenemos acceso a Él para ofrecer, según Pedro, sacrificios espirituales como sacerdotes de Dios. IPed. 2:5

Finalmente, cuando miramos dentro del cielo a través de la ventana del Apocalipsis, vemos a los santos dedicados primordialmente a la adoración Apoca. 4.

No obstante la iglesia en la tierra no puede enclaustrarse en la adoración únicamente. Debe de salir a reclutar adoradores por medio de la gran comisión a todas las naciones. Aquellos que se convierten no solo son creyentes sino testigos de Cristo además.

La iglesia asimismo debe de cumplir lo que algunos han nombrado “la gran omisión, es decir, la segunda parte de la gran comisión: “enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado…” (Mt 28.20).

Aún en estas otras dos actividades la adoración continúa como el epicentro. Pablo reviste su evangelismo en términos de adoración al decir “para ser ministro de Jesucristo a los gentiles, ministrando el evangelio de Dios, para que los gentiles le sean ofrenda agradable, santificada por el Espíritu Santo (Ro 15.16). Asimismo la totalidad de nuestra obediencia es enmarcada en términos de adoración como Pablo lo hace antes de comenzar con las exhortaciones practicas en la epístola de Romanos “Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional.” (Ro 12.1–2).

En resumen la iglesia adora, evangeliza, aprende y madura todo esto debe realizarse en términos doxológicos. Dios escribió el libro de nuestra salvación nosotros hemos firmado nuestras vidas en dedicatoria.

lunes, 17 de diciembre de 2012

DESARROLLANDO TÚ BASE ESPIRITUAL


1. Nuestra efectividad es el producto de quiénes somos.

En Lucas 6:43-45, Jesús dice: “No es buen árbol el que da malos frutos, ni árbol malo el
que da buen fruto. Porque cada árbol se conoce por su fruto; pues no se cosechan higos de los espinos, ni de las zarzas se vendimian uvas. El hombre bueno, del buen tesoro de su corazón saca lo bueno; y el hombre malo, del mal tesoro de su corazón saca lo malo; porque de la abundancia del corazón habla la boca.”

¿Qué podemos aprender de esta lección?

Primero, no podemos producir ni dar aquello que no está en nuestro corazón.

Segundo, lo que hay en nuestro corazón está determinado por lo que “almacenamos” en él - bueno y malo.

Salomón tenía mucha razón al escribir estas palabras: “Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón; porque de él mana la vida.” (Prov. 4:23).

Lo que sale del fondo del corazón está determinado por lo que ponemos dentro.

El Salmo 119:9 dice que podemos guardar la Palabra de Dios en nuestros corazones. Lo que guardamos en nuestro corazón será lo que más nos defina.

Tercero, nuestro ministerio hacia los demás es el desbordamiento de quienes somos y quienes estamos llegando a ser.

Cuando las personas tienen hambre espiritual buscan vides y árboles de higo- no espinos ni zarzas.

Si nosotros estamos caminando con Cristo de forma genuina y estamos ministrando de lo que tenemos guardado en nuestros corazones, el ministerio se realiza casi sin esfuerzo alguno.

2. Si no expandimos nuestra base espiritual nos enfrentamos al agotamiento.

Una buena fórmula para recordar esto es: “Si nuestros recursos son mayores que nuestras responsabilidades, nos vamos a aburrir. Si nuestras responsabilidades son mayores que nuestros recursos, nos vamos a agotar.” Si queremos tener un ministerio de crecimiento
continuo, debemos comprometernos al desarrollo de una base espiritual adecuada que pueda absorber el incremento continuo de oportunidades.
Puede que algunos líderes no se agoten, pero no han desarrollado su base espiritual lo suficiente para llevarlos a la siguiente etapa de su vida o ministerio. Se han “secado” y no tienen los recursos espirituales que los lleven al próximo paso.
3. Nuestra base espiritual determinará la longevidad de nuestra efectividad.

El Salmo 92:12-15 dice: “El justo florecerá como la palma, crecerá como cedro en el Líbano. Plantados en la casa del Señor, florecerán en los atrios de nuestro Dios. Aún en la vejez darán fruto, estarán vigorosos y muy verdes, para anunciar cuán recto es el Señor, mi roca, y que no hay injusticia en El.”

LA IMPORTANCIA DE UN FUNDAMENTO ESPIRITUAL
El ejercicio más importante que un líder cristiano debe hacer es desarrollar los recursos espirituales necesarios para llevar a cabo las responsabilidades de su trabajo.
Una base espiritual es la fuente - el manantial de nuestra vida y ministerio.
Se puede desarrollar, deteriorar, reparar y expandir. Al final determina el aliento, la profundidad, duración y efectividad de nuestro ministerio.

BARRERAS PARA DESARROLLAR UNA BASE ESPIRITUAL
1. Dones espirituales.

Nosotros podemos correr los primeros años de ministerio con la energía de la juventud y nuestros dones espirituales, especialmente si nuestras habilidades son conocidas y están en demanda. Sin embargo, cuando las habilidades de un líder aventajan su espiritualidad, eventualmente, este se tambalea y cae.

2. Comprometidos con lo “básico”.

Debido a que nosotros enfatizamos el discipulado básico, es más fácil dominar los métodos
del ministerio que desarrollar una fortaleza espiritual genuina. Nosotros realmente no necesitamos desarrollar recursos espirituales profundos para poder manejar la mayoría de nuestras responsabilidades ministeriales. Cada año comenzamos con un grupo nuevo de
“reclutas” a quienes podemos impartir lo que le enseñamos al grupo del año pasado.
Realmente no necesitamos desarrollar una base espiritual para hacer esto.

3. Muy ocupado.

Como líder, probablemente prefieres estar en donde está la acción en vez de tomar tiempo para orar, estudiar la Palabra de Dios, y estar quieto delante de El.
Esto no es una acusación pero bien puede ser un hecho.
Sin embargo, si no fortaleces tu vida espiritual, eventualmente se convertirá en vapor. Puede ser al final del semestre, al final del año, o al final de tu vida, pero finalmente sucederá.

4. Éxito en el ministerio.

Irónicamente, el ministerio mismo puede estorbar en el desarrollo de nuestra comunión íntima con Dios. Si estamos experimentando éxito, es muy fácil concluir que estamos haciendo las cosas bien. Nos engañamos al pensar que en realidad no necesitamos de mucho desarrollo espiritual para ser efectivos.
ILUSTRACIONES DE UNA BASE ESPIRITUAL
• Una roca.

Interesantemente, a Dios se le describe usando una variedad de palabras que nos dan una imagen mental de su carácter o sus habilidades. Uno de los nombres más comúnmente usados es “roca”. Por ejemplo, David escribió en el Salmo 18:2,
“El Señor es mi roca, mi baluarte y mi libertador; mi Dios, mi roca en quien me refugio”. A Dios también se le describe como el fundamento de nuestras vidas
“El será la seguridad de tus tiempos, abundancia de salvación, sabiduría y conocimiento” (Isaías 33:6).

• Una fuente/pozo.

En Juan 7:37 Jesús extiende una invitación a cada uno de nosotros cuando dice: “Si alguno tiene sed, venga a mí y beba y ... de lo más profundo de su ser brotarán ríos de agua viva. Pero El decía esto del Espíritu...”
En este pasaje Jesús identifica al Espíritu Santo como la fuente de la vida espiritual. Cuando reconocemos nuestra sed y venimos a El para saciarla, somos capaces de dar a otros de los recursos que El nos ha dado.

DESARROLLANDO UNA BASE ESPIRITUAL
Una base espiritual no se desarrolla durante un retiro de fin de semana ni en un tiempo devocional esporádico. Una base espiritual fuerte se construye y fortalece durante toda una vida. ¿Cómo podemos desarrollar una base espiritual?

1. Invierte largos períodos de tiempo delante del Señor.

El Salmo 23:3 dice: “El (el Señor) restaura mi alma”. La palabra ‘restaura’ significa regresar a su condición original - renovar. Nuestras almas se agotan con las presiones y responsabilidades de la vida. Al entregar nuestras vidas al trabajo del ministerio, se van agotando nuestra energía y recursos espirituales. En el Salmo 51:12,13 David oró: “Restitúyeme el gozo de tu salvación y sostenme con un espíritu de poder”. Necesitamos pasar tiempo diariamente con el Señor para llenar nuestras reservas y poder enfrentar las demandas del día.

2. Comprométete con la Palabra de Dios.

Salmo 19:7 dice: “La enseñanza del Señor es perfecta, porque da nueva vida.” La palabra de Dios, quizá más que cualquier otro componente, es lo que “llena nuestros tanques” y revive nuestras almas. Nuestra base espiritual se va desarrollando cuando aplicamos las
escrituras a nuestras vidas, línea por línea, precepto tras precepto. Prácticamente hablando, una de las cosas más fructíferas que podemos hacer es comprometernos personalmente a tener una estudio regular y sistemático de la Biblia. Sería de mucha ayuda estudiar un libro de la Biblia cada mes. Pablo concluye en 2 Timoteo 3:16,17 diciendo que es la palabra de Dios la que nos hace estar “equipado para toda buena obra”.
La palabra de Dios es la que nos equipa para el ministerio. La gente viene a nosotros porque quieren la perspectiva de Dios sobre la vida - no tan sólo nuestras opiniones.

3. Vive una vida limpia.

El apóstol Pablo escribe en 2 Timoteo 2:21, “Por tanto, si alguno se limpia de estas cosas será un vaso para honra, santificado, útil para el Señor, preparado para toda buena obra”. Hay una conexión entre el valor de la palabra de Dios unido a una vida limpia - la vida limpia nos prepara para toda buena obra; la palabra de Dios nos equipa para toda buena obra.

4. Sé lleno del Espíritu Santo.

La vida cristiana es una vida sobrenatural. Muy pocas cosas son tan difíciles como el intentar hacer la obra espiritual con los recursos de la carne. El ministerio es simplemente permitir que Jesucristo ministre a través de nosotros mientras nosotros permanecemos en El.

5. Vive una vida íntegra y auténtica.

La gente está buscando personas “auténticas” para seguir - no perfectas.
La integridad significa que actuamos ante los demás como somos en privado. El Salmo 78:72 dice que el Rey David “los pastoreó con un corazón íntegro...” Su base espiritual era una base de integridad. Jesús condenó a los fariseos en Mateo 23 por su falta de integridad. Ellos amaban las posiciones y los títulos del ministerio pero “no vivían lo que predicaban”.

DESARROLLANDO TUS RECURSOS
En Éxodo 33:12-34:1,2 vemos una buena ilustración de la interacción entre Moisés y
El Señor, y lo que hizo para construir su base espiritual. Veamos cuales fueron sus motivaciones para reunirse con Dios.

• Una necesidad no satisfecha.

“Tú me dices a mí, ‘saca a este pueblo’ y tú no me has declarado a quién enviarás
conmigo” (33:12).

• Un deseo por conocer la voluntad de Dios.

“Si he hallado gracia en tus ojos, te ruego que me muestres ahora tu camino...” (33:13).

• Un deseo por conocer a Dios. “...para que te conozca...” (33:13,15,18).

PREPARACIÓN PARA REUNIRSECON DIOS
• “Alísate dos tablas de piedra... y escribiré en ellas” (34:1). Nosotros venimos a Dios con una esperanza de oírle y un cuaderno, diario, etc. Cuando venimos a un tiempo devocional con un lápiz, esperamos oír a Dios mismo. No nos estamos reuniendo con un libro o un hábito. Nos estamos reuniendo con el Dios viviente.
• “Prepárate, pues, por la mañana” (34:2).
Es interesante que si uno es una “persona madrugadora” o “persona trasnochadora”, el tiempo más efectivo para que la persona tenga su tiempo tranquilo con Dios es antes de que el atareado día comience. Marcos 1:35 retrata a Jesús levantándose “muy de mañana, siendo aún muy oscuro...”.
En el Salmo 5:3 David escribió, “Oh Jehová, de mañana oirás mi voz; de mañana me presentaré delante de tí, y esperaré.” En el Salmo 119:147, “Me anticipé al alba, y clamé; esperé en tu palabra”.
No es que no nos podamos encontrar con Dios igual de bien a otra hora del día, pero cada una de nuestras historias personales prueba el hecho de que generalmente no lo hacemos.
• “... sube de mañana al monte Sinaí, y preséntate ante mí...” (34:2).
Hasta que el tabernáculo fuera construido, el Monte Sinaí fue el lugar en que habitaba Dios. ¿Tienes un lugar especial para encontrarte con el Señor? Tu “Monte Sinaí” quizás sea tu estudio, tu recámara.
• “Y no suba hombre contigo” (34:3).
Un tiempo tranquilo no es una función en grupo - es un tiempo para estar a solas con el Señor.

REUNIÉNDONOS CON DIOS
Después mira lo que pasó. “Entonces el Señor bajó en una nube y estuvo allí con
Moisés, y pronunció su propio nombre.” (34:5).
Dios en realidad descendió y se encontró con Moisés y le dijo cómo es El - misericordioso, compasivo, clemente, amoroso - y en respuesta, Moisés se inclinó en adoración. Moisés confesó su pecado y le pidió a Dios tomar Israel como su herencia (34:8-9). Dios también le dio a Moisés sus palabras. El personalmente instruyó a Moisés. Suena como un gran
tiempo  devocional, ¿no es verdad?

RESULTADOS DE REUNIRSE CON DIOS
Miremos la posdata en 34:29-32. Como resultado de reunirse con el Señor, Moisés estaba radiante - experimentó un cambio interno - y tenía recursos “...a los cuales mandó todo lo que Jehová le había dicho en el Monte Sinaí” (34:32).

Muchos creyentes quieren tener recursos espirituales pero no se han reunido con Dios, y así no tienen nada que dar. Si queremos tener recursos es imperativo buscar los recursos.