viernes, 20 de febrero de 2015

¿Cuáles son los patrones dados por las iglesias de Jerusalén y Antioquía? Artículo escrito por: Rev. Leonel F. Pujol Hernández


La iglesia está donde se encuentra hoy debido a que ha fallado en obedecer constante y efectivamente, en el poder de Dios, el cumplimiento de la Gran Comisión. Raúl Caballero expresa que:

…la historia de la iglesia es una compilación de éxitos y fracasos en el cumplimiento de la Gran Comisión, no podemos desconocer que la doctrina ha sufrido las pertinentes modificaciones, algunas de simple interpretación y otras de fondo. La aparición de tantas denominaciones tratando de implantar sistemas o mantener esquemas preparados por hombres ha sido en muchas oportunidades un atentado contra la unidad ordenada por el señor Jesús y celosamente creada por el espíritu Santo…tampoco ha contribuido a la unidad las confesiones de fe, que aunque llenas de valor para determinadas circunstancias de la historia, tienden a separar más que a identificar a los creyentes.

La historia de la iglesia nos indica que la iglesia organizada ha estado más interesada en el poder político, la influencia y la construcción de reinos terrenales que en el poder espiritual, el impacto y extensión del reino de Dios sobre la tierra como sucedió en la era de la iglesia primitiva. Dennis J. Mock dijo: “Si la iglesia hubiera continuado predicando el evangelio en el poder del Espíritu Santo y realizando el ministerio como el cuerpo de Cristo, la Gran Comisión se hubiera cumplido en pocos años”.

El crecimiento y multiplicación de la iglesia en los primeros años fue considerable, la iglesia tuvo un florecimiento hermoso, en ella reinaba el amor, la unidad, y un liderazgo eficaz. El testimonio de la iglesia produjo un efecto positivo en las almas perdidas, lo cual hacía que estas respondieran al llamado del evangelio.
Dos iglesias que sirven de modelo para retomar el rumbo que Dios le ha trazado a la iglesia actual en el cumplimiento de la Gran Comisión son: la iglesia de Jerusalén y la iglesia de Antioquía. La iglesia de Jerusalén estaba constituida generalmente por judíos. Cuando vino la persecución, muchos judíos al huir de la ciudad, se esparcieron y llevaron la Palabra a diferentes lugares, a judíos primeramente y también a algunos griegos o gentiles (Hch.8:1,4). 
Lucas registra en (Hch.2:42-47), los elementos clave de cómo ocurrió el crecimiento espiritual y numérico de la iglesia de Jerusalén. En ésta iglesia se puso en práctica las enseñanzas de Jesús a los apóstoles antes de su muerte y resurrección. Al estudiar la naturaleza y las actividades de la iglesia de Jerusalén, se puede aprender mucho acerca de las funciones de una iglesia cristiana que respondió al mensaje del evangelio. Practicando el bautismo, manteniéndose firmes en la enseñanza de la doctrina de los apóstoles, compartiendo con los demás los alimentos con un espíritu de Cena del Señor, oraban, preservaban la unidad, ministraban a los necesitados, se reunían para alabar a Dios, y compartían el mensaje de salvación. Ellos tenían bien definido que la iglesia no era el edificio, porque del templo pasaron a salones (Hch.20:8), casas (Ro.16:5) y escuelas (Hch.19:9). Cuando los incrédulos de Jerusalén observaron a una iglesia unida y perseverante, el resultado fue que“el Señor añadía cada día a la iglesia los que habían de ser salvos” (Hch.2:42-47).

El amor dinámico y la unidad que se manifestó entre los creyentes de Jerusalén se convirtieron en un puente entre la iglesia y el mundo incrédulo. Es la base para demostrar que Jesucristo es quien afirmó ser, Dios encarnado que descendió al mundo con un solo propósito, “buscar y salvar lo que se había perdido” (Lc.19:10).

Además del ejemplo de la iglesia de Jerusalén, la Biblia muestra a la iglesia de Antioquía (Hch.11:19-18:23). El cristianismo trasladó su centro de Jerusalén a Antioquía de Siria y después hacia los gentiles, con Pablo como el apóstol principal. En (Hch.11:19-26), ésta iglesia fue formada por un grupo de creyentes refugiados que huyeron de la persecución en Jerusalén. Es un ejemplo a seguir para la iglesia de hoy porque: alcanzó primeramente a su grupo cultural, los judíos y después a un segundo grupo cultural, los gentiles. Esta iglesia reconoció que era Dios el que escogía y enviaba a los misioneros, no ellos mismos.
Se convirtió en un campo de pruebas para los misioneros aspirantes que, antes de salir a la obra misionera, sus dones espirituales y ministerios eran afirmados, hasta que llegara la hora de ser enviados para alcanzar al mundo (Hch.13:1-3). Además, ayudó económicamente a las iglesias hermanas (Hch.11:27-30). Cooperó para dar solución a problemas doctrinales que estaban surgiendo en otras iglesias (Hch.15). Oraba persistente mente por los misioneros y sus ministerios. Recibió de regreso a sus misioneros para estar al corriente de la obra que Dios les había encomendado y también para darles la oportunidad de ser restaurados, tanto en fuerza física como espiritual. Aquí se encuentra un núcleo de un equipo independiente, librados de la iglesia para seguir la dirección de Dios bajo el liderazgo de hombres probados, capaces y espirituales.
La iglesia de Antioquía presenta un desafío a la iglesia actual. Ésta iglesia comprendió el mensaje para alcanzar a todos los grupos culturales y sub-culturales con el evangelio. En ella se encuentra el modelo de una iglesia que se esforzó por cumplir la Gran Comisión, haciendo discípulos, bautizándolos y enseñándoles todo lo que Cristo les había mandado, logrando así el establecimiento, crecimiento y reproducción de la iglesia.
De la iglesia de Jerusalén, se pueden aprender las funciones esenciales de una congregación neo-testamentaria. De la iglesia de Antioquía, lo que se necesita para que una iglesia cumpla la Gran Comisión. Ambas iglesias, han dejado un patrón bien claro y definido en cuanto a proclamar y vivir el evangelio, discipular creyentes, practicar las ordenanzas, compartir con los hermanos, orar, adorar a Dios y preservar la unidad.
A la luz de lo que muestran estas dos iglesias, las mismas pueden estar formadas por un grupo grade o pequeño, con o sin edificio, con obreros capacitados formalmente o laicos, con estructuras muy elaboradas o sencillas. Por consiguiente, no se debe permitir que requisitos extra-bíblicos estorben en el proceso de fundar nuevas iglesias, la iglesia puede desarrollarse fervorosamente aun en condiciones difíciles porque la obra es de Dios. Jesús prometió que estaría con ella todos los días hasta el fin del mundo (Mt.28:20).
Las iglesias actuales en su mayoría muestran una tendencia a que el pastor sea el hombre orquesta mientras que la congregación le exige por un trabajo eficaz, muestran poco amor y falta de compromiso para llevar adelante la Gran Comisión

Cada iglesia debe tener un programa de discipulado bien estructurado, con doctrina bíblica bien enfocada en el evangelio, donde involucre a todos sus miembros. Según el concepto y comprensión que tenga una iglesia del evangelio, así como sus enseñanzas del mismo afectaría positiva o negativamente el proceso de crecimiento y reproducción de la misma.

jueves, 23 de octubre de 2014

LA SANIDAD DIVINA.

La Sanidad Divina

Mt 8:16-17 Y cuando llegó la noche, trajeron a él muchos endemoniados; y con la palabra echó fuera a los demonios, y sanó a todos los enfermos; para qué se cumpliese lo dicho por el profeta Isaías, cuando dijo: El mismo tomó nuestras enfermedades, y llevó nuestras dolencias.
LA PROVISIÓN EN LA REDENCIÓN.

  1. El problema de la enfermedad y las dolencias está entretejido con el problema del pecado y de la muerte, como por ejemplo las consecuencias de la caída de la humanidad.

En tanto que la ciencia médica examina las causas de la enfermedad y las dolencias en términos psicológicos o psicosomáticos.

La Biblia presenta las causas espirituales como el problema implícito o fundamental:


(a) el pecado, que ha afectado la constitución física y espiritual del hombre (Jn. 5:5,14), y    
(b) Satanás (Hch. 10:38; cf. Mr. 9:17, 20,25; Lc. 13:11; H c h 19:11- 12).

  1. La provisión de Dios en la redención es tan amplia como las consecuencias de la caída.

Para el pecado; Dios provee el perdón;

Para la muerte; Dios provee vida eterna y resurrección.

Para la enfermedad: Dios provee sanidad (Sal 103:1- 5; Lc. 4:18; 5:17-26; Stg. 5:14- 15).

Por eso durante la vida terrenal de Jesucristo, su triple ministerio fue:

ü  La enseñanza de la Palabra de Dios

ü  La predicación del arrepentimiento (el problema del pecado) y las bendiciones del reino de Dios (la vida)

ü  La sanidad de toda clase dé enfermedades y dolencias en el pueblo (Mt 4:23-24).

LA REVELACIÓN CON RESPECTO A LA VOLUNTAD DE DIOS.

La voluntad de Dios con respecto a la sanidad se revela dé cuatro maneras en las Escrituras:


  1. La declaración de Dios. En Ex 15:26 Dios prometió salud y sanidad para su pueblo si se mantenían fieles a su pacto. y sus mandamientos (véase Ex 15:26). Su declaración tema dos aspectos:

(a)  "Ninguna enfermedad de las que envié a los egipcios te enviaré a ti “

(b)  "porque yo; soy Jehová tu sanador” (como Redentor)

Dios 'continuaba de médico divino o sanador de su pueblo del AT cada vez que ellos buscaban su rostro y obedecían su palabra (2R 20:5; Sal 103:3).

2.    El ministerio de Jesús. Por ser él Hijo de Dios encarnado, Jesucristo era y es la exacta manifestación de l a naturaleza y del carácter de Dios (Heb. 1:3; cf. Col 1:15; 2:9).

En su ministerio terrenal (Mt 4:23-24; 8:14-16; 9:35; 15:28; Mr. 1:32-34>40-41; Lc. 4:40; Hch. 10:38),

Jesús reveló la voluntad de Dios en acción (Jn. 6:38; 14:10), probando que está en el corazón, la naturaleza y el plan de Dios sanar a todos los enfermos y oprimidos por el diablo.

3.    La provisión de la expiación de Cristo (Is. 53:4-5; Mt 8:16-17; 1P 2:24). La muerte expiatoria de Jesucristo fue perfecta y suficiente para redimir a la persona íntegra: espíritu, alma y cuerpo.

Como el pecado y la enfermedad se han convertido en los dos gigantes designados por Satanás para destruirla, el perdón y la sanidad son dos bendiciones designadas por Dios para redimirla y sanarla (Sal 103:3; Stg. 5:14-16).

El creyente debe proseguir en humildad y en fe para poseer la completa provisión de la expiación de Cristo, incluso la sanidad del cuerpo.


4.    El ministerio actual de la iglesia.

Jesús mandó a los doce discípulos a sanar a los enfermos como parte de su proclamación del reino de Dios (Lc. 9:1-2,6).

Más tarde envió a setenta y dos discípulos a hacer lo mismo (Le 10:1,8-9,19).

Después del día de Pentecostés, la iglesia primitiva llevó adelante el ministerio de sanidad de Jesús como parte de la predicación del evangelio (Hch. 3:1-10; 4:30; 5:16; 8:7; 9:34; 14:8-10; 19:11-12; cf. Mr. 16:18; I Co. 12:9, 28,30; Stg. 5:14-16).

El NT indica tres maneras cómo el poder sanador de Dios y la fe se impartían por medio de la iglesia:

(a)  la imposición de manos (Mr. 16:15-18; Hch. 9:17),
(b)  la confesión del pecado del que se tiene conciencia, seguida de la unción del enfermo con aceite (Stg. 5:14-16),
(c) los dones espirituales de sanidad dados a la iglesia (I Co. 12:9).
Nótese que son los ancianos que deben orar, la oración de fe.

OBSTÁCULOS PARA LA SANIDAD.

A veces hay obstáculos para recibir la sanidad divina, tales como:

(1) pecados' no confesados (Stg. 5:16),

2) opresión o esclavitud demoniaca (Lc. 13:11-13),

(3) temor o ansiedad aguda (Pr. 3:5-8; Fil. 4:6- 7),

(4) desengaños pasados que debilitan la fe actual (Mr. 5:26; Jn. 5:5-7),

(5) la gente (Mr.10:48),

(6) enseñanza que no es bíblica (Mr. 3:1- 5; 7:13),

(7) ausencia de la oración de fe de parte de los ancianos (Mr. 11:22 -24; Stg. 5:14-16),

(8) falta por parte de la iglesia de buscar y obtener los dones de milagros y sanidades que Dios ha designado (Hch. 4:29-30; 6:8; 8:5-6; 1Co. 12:9-10,29-31; Heb. 2:3-4),

(9) incredulidad (Mr. 6:3-6; 9:19,23-24) y

(10) conducta carnal (1Co. 11:29 - 30).

Otras veces no es clara la razón por la que persiste la aflicción física en los piadosos (Ga. 4:13,17; 1Ti 5:23; 2Ti 4:20). Y aún en otros casos Dios opta por llevar a sus santos amados al cielo en medio de una enfermedad (cf. 2R 13:14).

PASOS QUE DAR

¿Qué puede hacer el creyente en Cristo cuando ora y busca la sanidad de Dios para su cuerpo?

1.    Estar seguro de qué se encuentra en buena relación con Dios y los demás (Mt 6:33; I Co 11:27-30; Stg. 5:16; véase Jn. 15:7).


2.    Buscar, la presencia de Jesucristo en su vida, porque El es quien le dará la fe que necesita (Ro 12:3; I Co. 12:9.; F i l 2:13; véase Mt 17:20).

3.    Saturar su vida de la Palabra de Dios (Jn. 15:7; Ro 10:17).


4.    Si no recibe sanidad, permanecer en Él (Jn. 15:1-7) y examinar su vida  para ver qué cambios desea obrar Dios en su vida.


5.    Pedir las oraciones de los ancianos de la iglesia y la unción con aceite, y las de los miembros.de la familia y los amigos (Stg. 5:14-16).


6.     Asistir  a  un  culto .en  el-que esté presente  una persona con  reconocido ministerio de. sanidad, (Hch. 5:15-16; 8:5-7).

7.    Esperar un milagro, es decir, confiar en. el. poder de Cristo (Mt 7:8; 19:26).

8.    Alegrarse si la sanidad llega en seguida, pero alegrarse de todos modos si no llega de inmediato (Fil 4:4,11-13).

9.    Saber que las demoras de Dios para responder las oraciones no son necesariamente negaciones de esas peticiones, sino que algunas veces Dios tiene en mente un propósito mayor que, cuando se comprende, resulta en más gloria para El (Jn. 9:3; 11:4, 14-15, 45; 2 Co. 12:7-10) y en beneficio del creyente (Ro. 8:28).

10.   Reconocer que si uno es un creyente consagrado, Dios nunca lo dejará ni lo desamparará. El lo ama tanto que lo ha esculpido en las palmas de sus manos (Is. 49: 15-17).

Nota: La Biblia reconoce l a debida atención medica (Mt. 9:12; Lc. 10:34, Col. 4:14).


viernes, 3 de octubre de 2014

La Predestinación Calvinista Es Falsa


I. ¿Que Es La Predestinación Calvinista?
     A. El calvinismo (la enseñanza de Juan Calvino, fundador de la Iglesia Presbiteriana) presenta al mundo "otro evangelio" aparte del evangelio predicado por los apóstoles (Gál. 1:8,9). Enseña que antes de la fundación del mundo Dios eligió o predestinó a cierto número de hombres para vida eterna y cierto número de hombres para condenación. Esta llamada "elección" se hace incondicionalmente (es decir, sin tomar en cuenta la obediencia o desobediencia, la sujeción o rebeldía de los hombres).
     B. La Biblia habla de la presciencia de Dios. Creemos de todo corazón que Dios sabe todo, su conocimiento no es limitado en ninguna forma. El habla del futuro como si fuera historia. Pero la predesti­nación calvinista no se refiere a la pre­sciencia de Dios, sino a que Dios predes­tinó o predeterminó la salvación o la perdición de cada individuo. Hay gran diferencia entre la presciencia de Dios, y la teoría de que Dios haya predetermi­nado y prefijado el destino final de cada individuo que jamás haya nacido o que nacerá en el
futuro.
     C. Dios sí ha predestinado o prede­terminado algunas cosas, y es importante estudiar los textos que lo afirman (véanse sermones sobre el propósito de Dios, Romanos 8:28-30; Efes. 1:4-11), pero no ha predestinado la salvación o perdición de ciertos individuos sin tomar en cuenta la voluntad y el carácter de ellos. En este estudio vamos a observar varias obje­ciones a la predestinación calvinista. (Los siguientes puntos se hallan en un artículo escrito
por el hno. Mike Willis en Truth Magazine, 31-8-78).
II. La Predestinación Calvinista Cambia La Base De Nuestra Salvación.
     A. Somos salvos por la sangre de Cristo. Sin la expiación hecha por Cristo en la cruz nadie podría ser salvo. ¿La sal­vación depende de Cristo!
     B. Pero según la doctrina calvinista la salvación depende de la elección arbitraria de Dios antes de la fundación del mundo; es decir, mucho antes de nacer nosotros Dios ya había decidido cuáles in­dividuos serían salvos y cuáles serían con­denados. Esta decisión fue hecha antes de que Cristo muriera, y según el calvinismo, Cristo solamente murió por los "elegidos" (aquellos individuos que fueron escogidos para la salvación).
     C. Según esta teología la muerte de Cristo fue simplemente el drama que se llevó a cabo de acuerdo con la doctrina calvinista de la elección.
III. Sentimos Repugnancia Hacia La Pre­destinación Calvinista Al Contemplar La Naturaleza De Dios.
     A. Dios es omnisciente, posee toda sabiduría, es sumamente bueno y justo.
     B. Pero según los calvinistas Dios de­cretó algo que nunca se puede llamar bueno, porque afirman que Dios creó la mayoría de los hombres para la conde­nación eterna; que algunos hombres y án­geles fueron creados y predestinados al infierno -- ¿para la alabanza de su gloria!
     C. Según esta teoría Dios demostró su gloria haciendo lo que es completamente contrario a su amor, misericordia y justi­cia.
D. Es totalmente contrario a su justi­cia porque afirma que Dios salva y condena a los hombres sin tomar en cuenta cómo viven, si obedecen o no.
     E. Contradice su amor y bondad porque enseña que Dios ha predetermi­nado el mal más grande -- la condenación eterna en el infierno -- para el mayor número de sus criaturas.
     F. Por lo tanto, afirmamos que esta teología es totalmente contraria a la naturaleza de Dios como revelada a través de la Biblia y, por lo tanto, es repugnante para todo creyente sincero.
IV. La Predestinación Calvinista Es Con­traria A La Naturaleza Del Hombre.
     A. El hombre se presenta en las Es­crituras con la capacidad de escoger (libre albedrío) entre la vida y la muerte (Josué 24:15).
     B. Sin embargo, según el calvinismo el hombre no puede, de su propia voluntad, escoger la salvación, porque Dios ya hizo esa decisión por él antes de la fundación del mundo.
     C. Según la teoría calvinista Adán y Eva tuvieron que pecar (afirman que así fueron creados), porque Dios ya había decretado que iban a pecar. Entonces, cuando cumplieron con este decreto de Dios, El les castigó, expulsándolos del huerto de Edén, y les quitó su libre albedrío.
     D. Dicen que el hombre tiene que pecar, que no puede dejar de pecar, y que Dios no les da a los reprobados la gracia necesaria (como la da a los elegidos) para que sean movidos a aceptar el evangelio; y luego como broche de oro condena a los reprobados al infierno por ser pecadores no arrepentidos.
     E. Compárese esta teología falsa con lo que la Biblia dice acerca del hombre: que puede aceptar (Sal. 119:30; Mat. 11:28-30; Apoc. 22:17), o rechazar (Luc. 7:30; 2 Tes. 1:7-9).
     F. Cualquier teoría que enseñe que lo que el hombre hace no afectará su salvación es una doctrina contraria a la naturaleza del hombre como se revela en las Escrituras.
V. La Predestinación Calvinista Es Con­traria A La Naturaleza De Vida Eterna.
     A. La vida eterna se presenta en la Biblia como la "herencia de los hijos de Dios" (Tito 3:7).
     B. Es el "galardón" de los que sufren por Cristo (Mat. 5:12).
C. Es la recompensa de los que pe­lean la buena batalla (1 Tim 6:12).
     D. Es la corona de los que son fieles hasta el fin (Apoc. 2:10; 2 Tim 4:7).
     E. Pero según la doctrina calvinista la vida eterna se da a un grupo de individuos que Dios escogió arbitrariamente antes de la fundación del mundo, y no se basa en la aceptación del evangelio, ni en la fideli­dad, ni en luchar por la fe, etc., sino sola­mente en la elección de Dios.

VI. La Predestinación Calvinista Es Inju­riosa A La Salvación Del Hombre.
     A. Cuando se predica esta doctrina falsa, se le dice al hombre que él no puede hacer nada que afecte su salvación, para bien ni para mal.
     B. Entonces ¿con qué motivo hará algo bueno? Si hace bien, si trata de obedecer la voluntad de Dios, esta obe­diencia no le ayudará en absoluto si él fue enviado a la condenación. Además, el hacer mal y el desobedecer a Dios no le hará daño si es de los elegidos para sal­vación.
     C. Entonces, ¿por qué preocuparse por su alma? ¿Por qué orar, estudiar la Biblia, ayudar a los necesitados, predicar a otros? No tiene sentido hacerlo.
VII. La Predestinación Calvinista Sig­nifica Que Dios Sí Hace  Acepción De
Personas.
     A. Las Escrituras enseñan claramente que Dios no hace acepción de personas
(Hech. 10:34,35; Rom. 2:11; Gál. 2:6; Efes. 6:9).
B. Pero el calvinismo choca con estos textos, los contradice, porque
afirma que Dios favoreció a algunos y reprobó a otros.
VIII. La Predestinación Calvinista Des­truye El Consuelo Del Evangelio.
     A. El evangelio ofrece gran consuelo al pecador (Mat. 11:28-30).
     B. Pero ¿qué consuelo hay en la doc­trina de que Cristo murió sólo por los "elegidos" y que no murió por todos los pecadores en el mundo? ¿Cómo hallará consuelo el pecador cuando sabe que muy posiblemente él no es uno de los elegidos, sino que bien puede ser uno de los reprobados?
C.¿Qué consuelo para el pecador que no puede estar seguro que Cristo en verdad murió por él? A lo mejor no murió por él. ¿Cuál consuelo hay en saber que la obediencia y los sacrificios por Cristo no cuentan para nada?
Conclusión:
     A. La predestinación calvinista hace burla del plan y propósito de Dios de tener un pueblo que de su propia voluntad y con todo amor, convencido y movido por el poder del evangelio, acepte la salvación que Dios ofrece, y que de su propia volun­tad y con todo amor ponga diligencia para transformarse a la semejanza de Dios.
     B. Hace de Dios un monstruo cruel que da vida a muchos hombres sin darles la oportunidad de escoger entre la sal­vación y la condenación, y luego les castiga por ser lo que fueron predestina­dos a ser.
     C. Hace burla de la gran comisión de predicar el evangelio a toda criatura porque la mayoría de los hombres ya fueron predestinados al infierno.
D.   No se trata del conocimiento (presciencia) de Dios, aun desde antes de la fundación del mundo (Hechos 2:23; 4:27,28; 1 Ped. 1:20; etc.). No ponemos en tela de juicio la presciencia de Dios. El puede saber quiénes serán salvos y quiénes se perderán, sin predestinarles arbitraria e incondicionalmente para sal­vación o para condenación.
     E. La doctrina calvinista presenta una redención incondicional y arbitraria para los "elegidos", y una condenación incondi­cional y arbitraria para los "reprobados".
     F. La predestinación (o elección) bíblica tiene que ver con el escogimiento (elección) por Dios de un pueblo especial a través del evangelio, y todo el mundo es invitado por el evangelio (Mat. 11:28; Apoc. 22:17). Todos los hombres tienen libre albedrío; pueden aceptar o rechazar el evangelio de Cristo. Luego serán re­compensados o condenados de acuerdo con su decisión.
     G. Dios no quiere que nadie se pierda, 1 Tim. 2:4; 2 Ped. 3:9; Isa. 55:7; Ezeq. 33:11; la teoría de la elección o reprobación incondicional enseñada por el calvinismo hace burla de estos her­mosos textos.

Material de la pagina Web www.firmesenlaverdad.com

CEMIVE: Concilio Evangélico Misionero de Venezuela.


Descripción
El concilio Evangélico Misionero de Venezuela
CEMIVE

Expone en este formato un resumen de la doctrina que creemos y algunos puntos de organización estructural que practicamos.
No pretende ser un tratado de teología ni de normas o estatutos, ya que damos oportunidad al Espíritu Santo guiar según sea el caso, el sitio o la situación, solo es una guía de lo principal del asunto: Exaltar y reconocer a Jesucristo como Señor y Salvador de nuestras vidas


SECCIÓN A:
¿Sabe UD que es CEMIVE?

CEMIVE es el Concilio Evangélico Misionero de Venezuela
Es Concilio. – no federación, ni organización como tradicionalmente se conoce porque existe el consejo de todos que es lo que significa la palabra concilio.
Misionero. – La razón del concilio es fundar, establecer y adoctrinar mas allá de la Iglesia local, entendemos literalmente el mandato de ID y predicad (Mateo 28:19,20).
Evangélico. – porque creemos en el evangelio (buena noticia) del Señor Jesucristo y la doctrina de los Apóstoles (Romanos 10:8-10; Hechos 2:42).
Se entiende de Venezuela porque estamos en esta Republica, pero con la visión de ir mucho más allá de nuestras fronteras.
¿Qué es lo que creemos?
Nuestra doctrina fundamental es esta:
1.- La Biblia: es la palabra de Dios y por lo tanto, la guía única en la conducta y fe del creyente (2 de Pedro 1:20,21; 2 de Timoteo 3:16,17).
2.- Dios es uno y único (Deuteronomio 6:4; Isaías 45:21 Oseas 13:4) sin embargo este Dios se ha revelado a la humanidad de tres (3) formas diferentes: Un Padre Creador (Nehemias 9:6), un Hijo Redentor (Hechos: 4:11,12) y un Espíritu Santo Consolador (Juan 14:16,17)
3.- Jesucristo es el Hijo de Dios (Mateo: 4:17) nuestro Salvador (Juan 10:11 ; Gálatas 1:4 ; Efesios 5:2) y le reconocemos como Dios (2 Corintios 4:4 ; Hebreos 1;3 ; 1 Timoteo 3:16 ; Juan 10:30 ; Colosenses 2:9)
4.- El Espíritu Santo dirige la Iglesia “hoy” bautizando a los creyentes (Hechos 2:4; 2:38,39) repartiendo Dones 1 Corintios 12:4, 7,11) santificando y enseñando (Romanos 15:16; Lucas 12:12)
5.- La Iglesia tiene autoridad y potestad dada por Jesucristo (Mateo 28.18-20) para sanar toda dolencia (Mateo 10:1) para echar fuera demonios (Marcos 16:17,18) para atar y desatar (Mateo 18:18)
6.- Los Ministerios en la Iglesia son interdependientes para formar al creyente a la estatura de Cristo (Efesios 4:11-13 Apóstoles, Profetas, Evangelistas, Pastores y Maestros.
7.- El hombre nace y se desarrolla en una naturaleza pecadora, por lo tanto a si mismo no se puede salvar (Romanos 5:12) si no que el pecado trae la muerte física y espiritual (Romanos 6:23) solo la muerte sacrificatoria de Cristo le puede salvar (Hebreos 9:26; Hechos 4:10-12; 1Timoteo 2:5)
8.- El hombre y mujer creyentes deben vivir una vida piadosa y de renuncia al pecado como forma de vida en motivo, deseo y acción (Hebreos 12:14; Efesios 1:4; 1Juan 2:15; Romanos 8:12,13)
9.- El bautismo es una ordenanza del Señor, señal de arrepentimiento y debe hacerse según lo establecido en Mateo 28 En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo deben bautizarse solo personas que sepan y entiendan lo que esto significa (Romanos 6:4-6 ; Colosenses 2:12 ; Hechos 8:36,37)
10.-La cena del Señor es otra ordenanza dada por el Señor Jesús y debe ser practicada por la Iglesia regularmente, con la solemnidad de caso (1 Corintios 11:23-26, Mateo 26:26-29)
11.- La segunda venida del Señor Jesucristo a la tierra será personal y vendrá a buscar a los fieles creyentes de todas las épocas y de todos los sitios de este mundo. Este evento será crucial en la historia humana (Mateo 23:39; Hechos 1:11; 1 Tesalonicenses 5:2,3; Juan 14:2,3; 2 Tesalonicenses 1:7-10)
12.- La vida eterna será de condenación y/o salvación, los incrédulos al infierno y al lago de fuego y los creyentes al paraíso de Dios, la nueva Jerusalén (Marcos 9:43-48; Apocalipsis 20:11-15; 2 Pedro 3:13; Mateo 25:31-46)

SECCIÓN B
DE LAS IGLESIAS LOCALES.

1.- El Pastor es autónomo en cuanto al programa a desarrollar, en cuanto a horario, días, cronograma, tipo de hermanos a seleccionar, culto, etc. (Hechos 14:23)
2.- En cuanto a la Ministración de la cena del Señor, Bautismos, Aniversarios u otros es necesario participar al resto del concilio con preferencia a los oficiales y/o los pastores mas cercanos para hacer esta actividades en comunión (Hechos 2:42)
3.- Cada Iglesia local debe proveer para las necesidades de ellas misma a saber sostén del pastor, ayuda a la viuda y menesterosos y a la misión (Hechos 4:34,35)
4.- El concilio solo ayudará cuando una Iglesia se va a comenzar (Misión) y por supuesto no hay creyentes que ofrenden o diezmen.
5.- Hay diferencia clara entre doctrina y mandamientos o costumbres religiosas, La doctrina por ejemplo, está en la Sección A y muchos confunden lo que es verdadera doctrina con tradiciones que en mucos no tienen fundamento bíblico (2Timoteo 2:16)
6.- Es necesario guardar la doctrina, ya que muchos que cambian de organización pretenden imponer sus costumbres tales como el velo, vestuarios practicas litúrgicas, etc. como doctrinas cardinales, produciendo sospechas, recelos y finalmente divisiones (Lucas 5:37,38)
7.- Los pastores son instalados o removidos por el concilio. Esto es con el fin de salvaguardar el testimonio del pastor (Hechos 14:23; Tito 1:5)
8.-Cada Iglesia aporta el 10 por ciento de los diezmos para ayudar en la misión.

9.- Los diáconos y demás oficiales de la directiva son escogidos por la Iglesia y el pastor local (Hechos 6:3,4)
10.- El chisme y la murmuración son problemas graves dentro de la Iglesia , por lo tanto debe ser llamada de inmediato la persona que haga esto. Para corregir este problema cada situación debe tratarse solo con la persona involucrada, sin que lo sepan terceros. En esto somos estrictos (Proverbios 21:23; 25:9; Santiago 3:2; Mateo 18:15)
11.- La disciplina en la Iglesia debe ser estrictamente correctiva o sea recuperar y mejorar el carácter y la personalidad del creyente y no destructiva con largas suspensiones y aislamientos, señalamientos públicos etc. (Galatas 3:1; Efesios 4:32; 2 Corintios 7:9; Lucas 17:3,4)
12.- La separación de personas solo debe hacerse en caso persistentes de pecados probados o una falsa doctrina ver Sección A (1Corintios 5:11,12; Romanos 16:17; 2 Tesalonicenses 3:6; Tito 3:10)
13.- La iglesia local podrá informar a los oficiales del concilio (misioneros o ancianos) de cualquier irregularidad en la misma, quienes evaluaran cada caso o situación.

SECCIÓN C
DE LA ESTRUCTURA INTERNA.

1.- Todo pastor o ministro debe estar presente en las reuniones previstas por el concilio.
2.- Durante el año se tendrá una convención nacional y concentraciones según lo determine la Asamblea Ministerial.
3.- Serán reconocidos como ministros todo aquel que desempeñe una actividad u oficio dentro del concilio, tenga nombramiento o no y en la Asamblea Ministerial tendrá voz y voto sin distinción de ninguna clase.
4.- Los Evangelistas, su trabajo será solo el de predicar fuera o dentro de la Iglesia, y por lo tanto no debe inmiscuirse en los asuntos internos de la congregación.
5.-Los Misioneros debidamente autorizados ayudarán a la Iglesias locales en su organización interna y problemas locales y deben informar a la coordinación nacional.
6.- Las Iglesias locales deberán ayudar económicamente a los evangelistas y misioneros.
7.- Los ancianos nombrados por el concilio son facultados para enseñar, adoctrinar, corregir fallas y ministrar sin ninguna restricción. Pueden instalar pastores y su consejo debe ser oído.
8.- Dentro de las Iglesias CEMIVE ningún miembro necesitara carta, carnets u otro, pueden congregarse en cualquier sitio según la necesidad.
9.- Cada iglesia local debe tener su propio programa para fundar nuevas obras y si necesita ayuda, el resto del concilio se la proporcionará.
10.- Cada iglesia podrá unirse con otras de CEMIVE para evangelizar, vigilar, ayunar, hacer programas cooperativos, paseos, excursiones, actividades recreativas sin necesidad de permisos o anuncios, siempre que las fechas no coincidan con las actividades programadas por el concilio.
11.- Cuando un pastor vaya a entregar el pastorado en una Iglesia deberá participarlo con un mínimo de tres (3) meses de anticipación.
12.- El fanatismo religioso debe ser sustituido por un verdadero concepto de lo que es la vida espiritual.
Amen.

martes, 16 de septiembre de 2014

LA SANTIFICACIÓN 1P. 1:1-2 Elegidos según la presciencia de Dios Padre en santificación del Espíritu, para obedecer y ser rociados con la sangre de Jesucristo: Gracia y paz os sean multiplicadas.


La santificación significa hacer santo, consagrar, separar del mundo, y apartar del pecado para tener intima comunión con Dios y servirle con gozo.
1.- Además del verbo  <<santifique>> (1Ts. 5:23), la norma bíblica de santificación se expresa en términos tales como:
<<Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón, con todo tu ser y con toda tu mente>> (Mt. 22:37),
<<Santidad… intachable>> (1Ts. 3:13)
<<Completar… la obra… de santificación>> (2Co. 7:1)
<<El amor brote de un corazón limpio, de una buena conciencia y de una fe sincera>> (1Ti. 1:5)
<<Puros e irreprochables>> (Fil. 1:10)
<<Liberados del pecado>> (Ro. 6:18)
<<Muertos al pecado>>, (Ro. 6:2)
<<Para servir a la justicia que lleva a la santidad>>. (Ro. 6:19)
<<Obedecemos sus mandamientos>> (1Jn. 3:22)
<<Vence al mundo>>, (1Jn. 5:4).
Tales expresiones describen la obra del Espíritu Santo mediante la salvación en Cristo por la cual libra al ser humano de la esclavitud y del poder del pecado (Ro. 6:1-11), y los separa de las costumbres pecaminosas de este mundo actual, renueva su naturaleza conforme a la imagen de Cristo, produce en él, el fruto del Espíritu y lo capacita para la vida santa y victoriosa de la consagración a Dios (Jn. 17:15-19, 23; Ro. 6:5, 13, 16,19; 12:1; Ga. 5:16, 22-23; 2Co. 5:17)
2.- Los versículos anteriores no implican la absoluta perfección, si no la rectitud moral de carácter inmaculado demostrada en la pureza, la obediencia y la conducta intachable (Fil. 2:14-15; Col. 1:22; 1Ts. 2:10; Lc. 1:6).
Los creyentes, por la gracia de Dios que se les ha dado, han muerto con Cristo y están libres del poder y del dominio del pecado (Ro 6:18); por lo tanto, no tienen por qué ni deben pecar, sino que pueden encontrar suficiente victoria en su salvador, Jesucristo. Por medio del Espíritu Santo son capaces de no pecar (1Jn. 2:1; 3:6) aunque nunca llegan a estar libres de la tentación y la posibilidad de pecar.
3.- La santificación era la voluntad de Dios para los israelitas del AT; debían vivir en santidad, separados del estilo de vida de las naciones a su alrededor (Ex. 19:6; Lv. 11:44; 19:2; 2Cro. 29:5). Así mismo es una exigencia para los creyentes en Cristo. Las sagradas escrituras enseñan que sin la santidad, nadie vera al Señor (Heb. 12:14).

4.- Los hijos de Dios alcanzan la santificación por:
a.) la fe (Hch. 26:18)
b.) por la unión con Cristo en su muerte y resurrección (Jn. 15:4-10; Ro. 6:1-11; 1Co. 1:30)
c.) por la sangre de Cristo (1Jn. 1:7-9)
d.) por la palabra (Jn. 17:17)
e.) por la obra regeneradora y santificadora del Espíritu Santo en el corazón (Jer. 31:31-34; Ro. 8:13; 1Co. 6:11; Fil. 2:12-13; 2Ts. 2:13).
5.- La santificación es obra de Dios y de su pueblo (Fil. 2:12-13). A fin de realizar la voluntad de Dios en la santificación, los creyentes deben participar en la obra santificadora del Espíritu dejando de hacer lo malo (Ro. 6:1-2), purificándose <<de todo lo que contamina el cuerpo y el espíritu>> (2Co. 7:1; Ro. 6:12; Ga. 5:16-25) y conservándose limpios de la contaminación de este mundo (Stg. 1:27; Ro. 6:13,19; 8:13; 12:1-2; 13:14; Ef. 4:31; 5:18; Col. 3:5,10; Heb. 6:1; Stg. 4:8)
6.- La verdadera santificación requiere que los creyentes mantengan:
Íntima comunión con Cristo (Jn. 15:4)
Participen en la comunión con los creyentes (Ef. 4:15-16)
Se dediquen a la oración (Mt. 6:5-13; Col. 4:2)
Obedezcan la palabra de Dios (Jn. 17:17)
Sean sensibles a la presencia y el cuidado de Dios (Mt. 6:25-34)
Amen la justicia y odien la maldad (Heb. 1:9)
Le den muerte al pecado (Ro. 6)
Se sometan a la disciplina de Dios (Heb. 12:5-11)
Sigan obedeciendo y sean llenos del Espíritu Santo (Ro. 8:14; 5:18)
7.- En el NT no se describe la santificación como un lento proceso de abandono del pecado poco a poco. Más bien se presenta como un acto definitivo mediante el cual el creyente por la Gracia queda libre de la esclavitud de Satanás y se aparta del todo del pecado a fin de vivir para Dios (Ro. 6:18; 2Co. 5:17; Ef. 2:4-6; Col. 3:1-3). Sin embargo, al mismo tiempo se describe la santificación como un proceso de toda la vida por el cual el creyente continua dándole muerte a los malos hábitos de la naturaleza pecaminosa (Ro. 8:1-17), se transforma a la semejanza de Cristo (2Co. 3:18), crece en la Gracia (2P. 3:18) y procede con mayor amor a Dios y a los demás (Mt. 22:37-39; 1Jn. 4:7-8,11,20-21).

8.- La santificación puede comprender una nueva experiencia definitiva después de la salvación inicial. Los creyentes pudieran recibir una clara revelación de la santidad de Dios, y también el conocimiento de que Dios los llama a una separación mayor del pecado y del mundo para poder caminar más cerca de Dios (2Co. 6:16-18). Conscientes de eso, se presentan a Dios como sacrificios vivos y reciben del Espíritu Santo la gracia, la pureza, el poder y la victoria para llevar una vida santa que agrada a Dios (Ro. 6:19-22; 12:1-2).